4.4 C
Huánuco
16 junio, 2019
Actualidad Editorial

EDITORIAL. Imprudencia al volante

La noche del miércoles fue trágica para dos jóvenes que se desplazaban en una motocicleta pistera. Imprudentemente, el joven que conducía el vehículo se desplazaba a excesiva velocidad por una céntrica calle de la ciudad de Huánuco, cuando coincidentemente un trimóvil que se había estacionado al lado izquierdo de la vía iniciaba su marcha. La pistera chocó con el espejo del trimóvil y eso fue suficiente para que perdiera el control a la velocidad que iba, y ambos jóvenes salieron impulsados por el aire, estrellándose contra una pared y terminaron falleciendo de una manera atroz. Según testigos, la pistera con el impacto salió despedida e hirió a otras personas que en ese momento salían de una pollería en el lugar, acabando uno de ellos con la pierna fracturada.

Esta tragedia absurda no debió de suceder y pudo haberse evitado, si tan solo esos jóvenes usaban un casco de motocicleta reglamentario, y no el de cartón, que es utilizado por más del 90 % de motociclistas. La gran mayoría que utiliza este casco descartable, ni siquiera hace uso de la correa para asegurarlo a sus cabezas; increíblemente, solo lo utilizan meramente para cumplir la norma, aún a costa de su propia integridad física y la de sus familias, y peor aun, a vista a paciencia de las autoridades policiales.

Por otro lado, si recordamos la tarde del martes, dos sujetos en motos lineales, siguieron, asaltaron y asesinaron al catedrático Marcelino Reynaga. Una persona ha sido detenida por la policía como presunto autor, siendo este un agente de seguridad del Poder Judicial, lo cual generó un mayor conmoción.

Estos dos sucesos nos hacen pensar que necesitamos sensibilizar a la población sobre el uso de estos vehículos y también mayor control por parte de las autoridades al momento de registrarlos, ya que son de masiva utilización.

El conducir estos vehículos motorizados siempre ha sido un riesgo para sufrir algún accidente lamentable, y quizás no necesariamente por falta de pericia, sino por la poca cultura de prevención de nuestros conductores, lo que hace a nuestras ya angostas y saturadas calles de trimóviles, colectivos y carros particulares, una bomba de tiempo para accidentes. Peor aún cuando no se respetan las señales de tránsito, semáforos, ni a los miles de transeúntes, incluso a los policías de tránsito.

Por datos estadísticos podemos afirmar que los accidentes con estas motos lineales, terminan en tragedias, por la poca protección para el conductor y para los acompañantes.

Por ello sería bueno realizar una campaña hacia estos conductores, a tener cuidado y recordar las elementales reglas de tránsito, que de alguna manera ayudará a reducir los accidentes y muertes.

Publicaciones Relacionadas

Piscina en Amarilis sigue abandonada

editorahora

Ocma realiza visita inopinada a Corte de Pasco

editorahora

Municipio de Huacar utiliza restos arqueológicos como botadero

editorahora