Discapacidad+inclusión= Educación para todos”, un niño o niña con habilidades y capacidades especiales, no significa que es discapacitado; en nuestra sociedad todavía tenemos el tabú de excluir a personas que padecen autismo, síndrome de Down, asperger y otros síndromes, creyendo que no pueden incorporarse a nuestro entorno por tener esos síndromes que los hacen diferentes sí, pero no se les puede negar ni restringir ningún desarrollo o desenvolvimiento en los estudios, trabajo e interrelacionarse con los demás.

Todo depende del grado de síndrome que tenga. En Huánuco, el Centro de Educación Básica Especial “Niño Jesús de Praga” alberga 60 estudiantes matriculados entre 3 y 20 años de edad, repartidos en aulas de nivel inicial y primaria completa; en el nivel inicial hay niños y niñas de 3 a 6 años, en el nivel primario: primer grado alumnos de 7 años, segundo grado alumnos de 8 años, tercer grado alumnos de 9 y 10 años, cuarto alumnos de 11 y 12 años, 5° alumnos de 13 y 14, 6° alumnos de 15 a 20 años; cada uno de ellos con síndromes distintos como, discapacidad intelectual severa, moderada, baja, síndrome de Down, autismo y multidiscapacidades.

La directora del Centro de Educación Básica Especial “Niño Jesús de Praga”, María Luisa del Pilar López Sánchez, revela que el centro cuenta con una psicóloga, 7 docentes y un equipo conformado por el SANE (Servicio de Apoyo y Asesoramiento en las necesidades educativas especiales) trabaja todo el proceso de inclusión educativa de los estudiantes con discapacidad leve, moderada, sensorial, auditiva, visual, autismo y motora, en las 27 instituciones de EBR con 83 estudiantes en el nivel inicial, primaria, secundaria, Centro de Educación Básica Alternativa, en la ciudad de Huánuco.

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