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2 abril, 2020
Actualidad Opinión

JAVIER BERROSPI Y SU IMPERIO

JACOBO RAMIREZ MAYS

El libro El imperio de la K… hora de cambiar!, editorial star printing (agosto de 2019), muestra una crítica hacia dos aspectos de nuestra realidad: el político y el social. Y lo hace usando un lenguaje con voces y construcciones no propias del idioma, sino jugando con palabras y grafías del español. De la misma manera, el autor, con mucha propiedad, usa palabras pertinentes a lo que pretende expresar.

En tal sentido, leer El imperio de la K… obliga a estar atentos a las palabras a las que nos enfrentamos, porque muchas de ellas, en forma intencional, han sido cambiadas en algunas de sus letras, pero sin que pierdan su significado. Por ejemplo: Kongreso, Kadine, elektorado, korrupción, kumbre, kosteoporosis, pokeson, etc., etc., etc. Todas esas palabras están escritas con «k» y, como dijimos líneas arriba, expresan lo que pretenden.

Así como el autor juega con la «k», también lo hace con la «ch», y lo hace adjetivando o sustantivando, vinculándolas, entre otras cosas, con exgobernantes de nuestro país. Aparecen, entre otros personajes, el Chocho de adelante, Chino pleno, Charretero de Tacna, Chocho reivindicado, Chibolo de la estrella, Chino honesto, Chaparrón de la transición, Cholo sagrado, Chibolo perdonado, Chistoso raso. 

La política peruana y los políticos que forman parte de ella son las víctimas de Javier en este libro informal que tiene, sobre todo, carácter motivador; como lo afirma Edmundo Panay Lazo en el prólogo. Motivación más que suficiente para llevarnos a averiguar sobre nuestro pasado político, sobre la corrupción en nuestro país, sobre la necesidad de saber elegir, ente otras cosas.

A Javier no se le escapa casi ninguno de nuestros políticos, pues todos caen bajo su pluma humorística, más hondo de lo que ya están. Sin embargo, creo que debemos tomar con pinzas la identidad de algunos pasajes, porque, en no pocos casos, solo el autor podría descifrarnos de quiénes se trata.

El libro tiene cuatro relatos, historias, opiniones o como nos dé por llamarlos. Los tres primeros «Kombate», «Asesores de kolores» y «Epidemia electoral», como lo dicen sus mismos títulos, están relacionados con aspectos políticos; pero el cuarto relato tiende a ser una especie de crónica familiar. Se titula: «Unidos en el tiempo», y narra la historia de dos juegos: uno de antaño y el otro uno que apareció hace pocos años atrás. Para describir este relato, Javier narra la historia de dos personajes, usando dialectos huanuqueños como el Auquillo (viejo, anciano) y el Gala (pelado). El primero de ellos es un «mestraco» jugando bolas, especialmente ñoquito; y, el segundo, también es «mestraco», pero jugando pokemon go, juego que el autor llama «pokeson».   

La historia narra el encuentro entre el viejo y el joven. Este contando a su nieto sobre sus juegos y, aquel, escuchándolo mientras juega con el celular; hasta que llega la integración y deciden “enseñarse” a jugar. Entonces, el viejo, sin la misma puntería de antes, le muestra cómo se «enñoca» y el Gala le enseña a atrapar “monstritos” (como dice el autor), lo que aprovechan ambos para interrelacionarse. El joven aprende a hacer chetis y el viejo a capturar aire, fuego, agua, para luego conseguir pokemones. Jugando pierden la noción del tiempo, se entregan de lleno a esos pasatiempos, convertidos ambos en pokesonsos, claro  que esto último no lo dice el autor.

Por esto y por otras razones, los invito a leer el libro, ya que el autor, a través de sus 58 páginas, los conducirá por ese imperio que él muy bien conoce y los llevará a reflexionar sobre nuestra historia política, sobre aquel pasado nuestro que ayer nomás se nos fue.   

Las Pampas, 03 de octubre de 2019

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