22/02/2012
HUÁNUCO | Cuantas veces la angustia nos agobia y buscamos respuestas, que pensamos hallar en el firmamento, y lo único que encontramos es la iluminación de la luna, que parece seguirnos a donde vamos, y por arte de magia esbozamos una sonrisa, y atrás queda todo.
Para las culturas andinas la luna simboliza a la mujer, y porque ilumina las noches se le asocia al mundo nocturno. Este astro se mueve incesantemente y su apariencia cambia con los ciclos. Más tarde la luna simbolizó la metamorfosis, el cambio perpetual. Y luego los poetas, los artistas la identificaron muy rápidamente como la metáfora de la mujer. Al igual que la mujer la Luna se transforma, tiene un ciclo, aumenta, crece y mengua.
A finales del siglo quince, el hombre vio en la Luna el símbolo del renacimiento. Cuando la Luna es negra (En un eclipse total), el cielo se oscurece completamente y la Luna muere, hay que ver cuántos cuentos y leyendas y tradiciones nos hablan de este hecho. Pero siempre acaba renaciendo.
La Luna siempre ha sido parte de nuestro entorno. El Hombre calculaba gracias a ella los ritmos biológicos del tiempo. Además sabemos hoy que influye en el clima, la fertilidad, la naturaleza en todo su conjunto.
La Luna es el símbolo de la humedad en astrología. Representa la fecundidad, y es el elemento pasivo. Se asocia a la parte inconsciente del ser. También rige los sueños, y todo lo que es variable. También rige el ritmo de los días. Sin ella la duración de un día se reduciría a la mitad y solo contaría 15 horas, y es que es un satélite natural que ralentiza el movimiento giratorio de la tierra. Da ritmo a la cadencia giratoria de nuestro planeta. También influye en las mareas, por eso es el astro que ejerce mayor influencia sobre la tierra; cada 12 horas la Luna se sitúa por encima del océano, y en ese preciso momento es cuando atrae el agua salina. El océano se concentra sobre si mismo y se retira en las costas, lo cual constituye la marea baja. Durante la otra mitad del tiempo es marea alta.
En el pasado s ele prestaba mucha atención, recuerdo que había que contemplar que fase de la Luna estábamos para sembrar, cortar el cabello, las uñas, cosechar etc., y es que los ancianos conocían también las influencias de la Luna en la vegetación, en el siquismo, en la salud, pero vemos como poco a poco vamos perdiendo esta sabiduría
Si recordamos el dualismo andino, la luna, la noche , la plata, lo izquierdo asociado a la mujer; en cambio el dia, el sol, lo derecho, el oro asociado al varón. La Luna asociada al principio femenino saca a luz la nergia femenina y su forma de expresarse. Según la posición de la Luna podremos saber cómo cuidara la madre a su niño o como se comportara una persona en la vida, con los demás y también con ella misma; es decir la posición de la luna influye mucho en el comportamiento de un niño. Efectivamente al ser más racionales los adultos dejan libre expresión a su signo solar. Mientras que los niños se dejan llevar por su signo lunar, y este prevalece sobre el signo solar, y es la luna no solo se asocia a la mujer sino también a la infancia. Además la Luna evoca el pasado, la nostalgia, los recuerdos.
La Luna nos enseña a comprender mejor la manera específica que tenemos de reaccionar. Gracias a la Luna, podemos revelar la personalidad de un individuo. La Luna rige los sentimientos inconscientes. Sus motivaciones ocultas. Si las necesidades del signo lunar son muy numerosas esto puede provocar ansiedad o bloqueos en la persona, porque la Luna es la cara oculta de la personalidad.
Las personas que tienen similitudes entre su signo solar y lunar experimentan menos conflictos interiores. Serán más equilibradas. Sin embargo, las que tengan el signo solar totalmente opuesto al signo lunar se sentirán incomprendidas, y serán inestables y sujetas a conflictos interiores difíciles de solucionar.
Los conflictos existentes entre el sol, la Luna y su ascendente pueden ser de creatividad. Los personajes celebres de la historia tenían a menudo conflictos en sus signos. Estas contradicciones aparentes les han estimulado para lograr grandes hazañas.
Finalmente diremos que la Luna juega un papel muy importante en el amor, en las relaciones amorosas e influye en las relaciones emocionales de los amantes. Un individuo con aspecto positivo a la Luna tendrá más suerte de mantener una relación duradera con su pareja, al igual en la amistad o en el amor platónico; a tal punto que si la luna de una persona corresponde con el signo solar de la otra entonces la relación será feliz y llena, y es lo que todos los seres humanos quisiéramos tener ¿no les parece?. Cuanta sabiduría ancestral y dejada de lado, por eso s ele reconoce a nuestra cultura andina como holística porque es integral
Gracias y Buenos días
(*) Profesora Principal FACCCSS UNHEVAL denesy@terra.com
CORRESPONSAL: Dra. Denesy Palacios Jiménez