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5 diciembre, 2019
Actualidad Opinión

¿RENOVACIÓN POLÍTICA O MAQUILLAJE ELECTORAL?

Por: Wilberth Vilca Laura

ideasayni@gmail.com

Luego de la disolución del Congreso de la República, todos los sectores políticos han coincidido en promover la “renovación política” de sus agrupaciones, es un lugar común el rechazo a la política tradicional y a los “eternos políticos” como los congresistas que se atornillaron a sus curules por más de tres periodos, claro está con la complacencia de sus cúpulas partidarias; es así que ante el vertiginoso cronograma electoral, y vencido ya el plazo de la elección interna de candidatos al congreso (6-nov), percibimos la composición de las listas y oh sorpresa, muchos “disueltos” pretenden postular,  ante la falta de claridad en las reglas de juego, y también encontramos el retorno de algunas figuras tradicionales, combinadas con algunos nuevos rostros en la política. Ante este panorama nos preguntamos qué es lo que realmente entendemos por ¿“renovación política”? En una aproximación a las múltiples apreciaciones del mismo, podemos concebirla como “el proceso de cambio en los liderazgos, en las formas de hacer política, en la innovación de las ofertas programáticas, en la articulación con las organizaciones de la sociedad civil, y en los idearios y paradigmas acordes a los cambios en el entorno global, nacional y regional”, por tanto no será el voluntarismo de las dirigencias, o las burocracias partidarias, quienes permitan que dicho proceso se haga realidad, antes bien deberían ser los nuevos actores políticos quienes promuevan y lideren dichos procesos al interior de sus propias organizaciones. Por tanto, la conformación de las listas de candidatos congresales es un indicador de que en realidad, estamos ante un “maquillaje electoral” algunos nuevos rostros, pero con los mismos “titiriteros” de siempre, es decir cambiar algo para que nada cambie. En el caso del Cusco, el periodo de “democracia interna” no se ha cumplido a cabalidad, la mayoría optó por “convenciones electorales” en la capital de la República, para simular elecciones y antes bien, “armar listas” distribuyendo cuotas de poder y mercantilismo electoral para los mejores postores; lo que ha motivado acomodos y reacomodos, en particular en las “izquierdas” que se han dividido aún más y viene proliferando el oportunismo, tal es así que los candidatos de las elecciones municipales y regionales del año anterior, hoy cambiaron de signo político, cual camaleones en busca de su curul. El panorama real de las candidaturas, lo tendremos el 18 de noviembre, fecha límite de las inscripción de candidatos, mientras tanto son trascendidos o “pre-candidaturas”. Nuestra languideciente democracia sin partidos políticos dignos de llamarse así, y con una reforma política parcial e inconclusa, asiste un nuevo proceso electoral congresal para completar el periodo del parlamento disuelto, los elegidos apenas ejercerán dicha función por menos de un año y medio, y al respecto muchos “políticos” del “elenco estable” afirmaron sueltos de huesos que la relación costo/beneficio no era adecuada, no podrían recuperar la “inversión” en sus campañas políticas con un periodo tan corto de “chamba congresal” y que se guardarían para las elecciones generales. Al parecer la apuesta de los viejos zorros de la política, es que los bisoños y “calichines” accedan a sus curules y sean un fracaso, para así demostrar a la opinión pública que todo tiempo pasado fue mejor, naturalmente nada cambia por inercia, lo propio viene sucediendo con el presidente Vizcarra quien luego de la disolución subió su popularidad hasta el 82 %, pero luego de 40 días, la población no percibe mejoras, ni cambios, por tanto, ya cayó 13 puntos en su aprobación; el futuro Congreso en los escasos meses de sus funciones, no podrá mostrar logros significativos, pues de inicio tendrá la tediosa labor de revisar el cúmulo de decretos de urgencia que promulgó el ejecutivo, y evaluar los diversos casos de irregularidades que viene destapando el Ejecutivo, hoy sin control alguno. Por tanto recordemos que “la política es muy importante, para dejarlo solo en manos de los políticos”, a nosotros como ciudadanos-electores nos corresponde el deber cívico de ejercer un voto responsable e informado, estamos a tiempo de analizar las hojas de vida, declaraciones juradas, y viabilidad de las propuestas de los candidatos, los congresistas solo cumplen funciones de legislación, fiscalización y representación, que no nos sorprendan ofreciendo obras o suculentos presupuestos para sus pueblos, la función recién comienza, tendremos un breve carnaval electoral, estemos prevenidos. Nuestro país requiere una profunda reforma, modernización y renovación política, es un proceso que tendrá algunos años más para madurar, mientras tanto que no nos sorprendan los maquillajes políticos de los centinelas del pasado. El Perú es más grande que sus problemas, juntos si podemos.

 

 

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