Se incrementan los paros

La situación económica y social del país empeora. Las protestas se hacen más frecuentes e incluso están tomando más fuerza. Pareciera que la coyuntura social se le está saliendo de las manos al Gobierno Central. El Gobierno de PPK ha demostrado hasta ahora mucha pasividad con respecto a los certeros ataques del fujimorismo-aprismo y en el aspecto social pareciera haber la misma inacción para solucionar las protestas sociales.
La situación del sector Salud es gravísima y la ministra solo ha demostrado total incapacidad para solucionar los problemas que aquejan el área, y más por el contrario, parece haberlos agravado. A la huelga de los médicos y maestros, también se sumaron los obstetras buscando mejoras salariales. En el caso de los docentes, como sabemos, no aceptan el incremento ofrecido por el Gobierno a dos mil soles a partir de enero de 2018 y han amenazado con radicalizar su lucha ante el anuncio de la ministra de descontar a los que no asistan a dictar clases.
La remuneración que perciben los profesores es irrisoria frente a la responsabilidad que tienen de formar nuevos ciudadanos y más aún, con la casa. Los maestros de las zonas rurales conviven con la pobreza, la desnutrición y con la carencia de servicios básicos, como el agua; muchos tienen que movilizarse todos los días a lugares distantes para concurrir a las escuelas por falta de viviendas para ellos.
Por su parte, los profesionales de la salud también exigen no solo una mejor remuneración, sino además mejoras en infraestructura y equipamiento en sus centros de trabajo, aspecto que adolece el país, a pesar de que el presupuesto en salud, aumenta año tras año.
Estos reclamos, que se dan en casi todos los sectores, paralizan todo el sistema productivo y labor difícil para el actual Gobierno que hace tibios esfuerzos para superar la actual situación.