El Ministerio de Salud (MINSA), a través del Instituto Nacional de Salud (INS), destacó que una buena alimentación en la gestante previene el riesgo de bajo peso y anemia en el bebé.
Carmen Valladares, especialista en nutrición del INS, señaló que un inapropiado estado nutricional antes, durante y después del embarazo impacta negativamente sobre la salud, tanto de la madre como del niño.
En el caso de la madre –explicó– puede generar una inadecuada ganancia de peso gestacional o anemia. Mientras, en el caso del bebé, puede provocar un nacimiento prematuro, bajo peso al nacer o anemia.
Asimismo, el sobrepeso y la obesidad (exceso de peso) de la gestante puede predisponer a que el recién nacido padezca en un futuro de diabetes u otras enfermedades.
“Existen personas que consideran que el hecho de estar embarazada demanda una sobrealimentación o comer por dos, cuando ello es equivocado”, refirió.
La experta detalló que durante la gestación se produce un incremento del gasto metabólico y un aumento de los requerimientos nutricionales. Por ello, se debe promover una dieta saludable y variada; es decir, la alimentación debe contener diferentes grupos de alimentos, como cereales, tubérculos, menestras, verduras, frutas, lácteos y derivados, carnes de aves, pescados, huevos y oleaginosas, alimentos esenciales para que el bebé crezca adecuadamente.




