La pandemia provocada por el COVID-19 ha puesto al revés la vida de cualquier persona. El cierre de los centros escolares y el teletrabajo han obligado a millones de personas a reinventarse en la cocina para garantizar una buena alimentación.
Sin embargo, el miedo a salir, la sobrecarga de trabajo, los horarios incompatibles y la escasez de recursos de muchas familias que han perdido el empleo, pone en riesgo el acceso a una alimentación adecuada. Ante tal situación muchos optan por los platos precocinados o productos procesados que están lejos de ofrecer una dieta equilibrada y sana.
En este sentido, Mariela Glandt, endocrinóloga argentina, que acaba de publicar el libro “Cómo comer en los tiempos del COVID-19”, señala que se debe fortalecer el sistema inmune para que las consecuencias sean mucho más leves.

Entre los riesgos que plantea Glandt está el síndrome metabólico, que son aquellas personas que sufren de presión alta, azúcar alta, obesidad, triglicéridos altos y colesterol bajo.
“Hay una epidemia que está agravando el coronavirus y es que comemos comida de baja calidad. En los últimos años consumimos tanta azúcar y tantos aceites vegetales que no es realmente comida. Eso nos ha enfermado”, asegura.
Según Glandt lo más importante es comenzar a comer comida real, de verdad, como verduras, pollo, pescado, carne, huevos, productos lácteos y grasos.
“Todo lo que es bajo en grasas es alto en azúcar y eso no nos hace bien”, destaca.
Por su parte, Walter Vílchez Dávila, director general del Centro Nacional de Alimentación y Nutrición, resalta que los factores de riesgo que hacen más vulnerable a una persona ante el nuevo coronavirus son: hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus y obesidad, enfermedades muchas veces propiciadas por desórdenes alimenticios.
“Existe la posibilidad que la nutrición sea un factor protector para aquellas personas que presentan factores de riesgo, ahora más que nunca ellos necesitan de alimentación saludable, diversificada, fuentes importantes de vitaminas y proteínas”, afirma Vílchez Dávila.
¿Cómo comer en tiempos del COVID-19?

Marlene Julca Rupay, nutricionista del Instituto de Salud del Niño de Breña, asegura que no solo se trata de escoger alimentos sino de revisar las rutinas diarias.
“Necesitamos primero un buen descanso por la noche para poder captar mejor los nutrientes, luego debemos tener en cuenta las rutinas del día, tener una distribución adecuada de las comidas”.
Asimismo, Julca señala que toda alimentación debe ir acompañada de frutas; las cuales deben ser consumidas preferiblemente en el desayuno o como aperitivos intermedios.

“Se recomienda las frutas de color amarillo y anaranjado que son muy ricas en caroteno que son una forma de “vitamina A” que ayuda muchísimo a levantar las defensas”.
En cuanto a las verduras Julca afirma que se debe aumentar su consumo dentro del plan alimenticio.
“Las personas creen que las verduras se deben comer tres veces por semana y por eso es que hemos tenido tantas complicaciones. La verdura debe estar presente mínimo dos veces al día”.
La nutricionista destaca además que se debe evitar el consumo de azúcar, así como el exceso de frituras.
“Debemos evitar comprar tanto aceite. Por qué tenemos que estar friendo todo, cuando podemos prepararlo de otra manera que no tengamos que freír. Evitemos consumir demasiados dulces, gaseosas, esas son cosas que se pueden consumir una vez al mes”.
Consejos para mejorar la alimentación en medio de la pandemia
Tener buen hábito de sueño nocturno
Cumplir con los horarios de las comidas
Incluir variedad de menestras, frutas y verduras todos los días.
Consumir carnes blancas
Tomar bebidas naturales en base a las barbas de choclo, hierbitas
Consumir postres naturales como por ejemplo mazamorra o dulce de camote
Reducir las frituras a dos veces al mes




