fbpx
18 C
Huánuco
9 agosto, 2020
Portada

Asesino de Dámaris cuenta como mató a su expareja

Sujeto narra a sangre fría cómo acabó con la vida de la enfermera

Con frialdad y sin remordimientos, el mototaxista Trinit Bautista Rosas (27), bautizado como el ‘monstruo’ de Colpa Baja, contó a los policías la forma cómo acabó con la vida de su expareja Damaris Rojas Suárez (27), cegado por la ira y por los celos, tras llevarla a su habitación alquilada en una vivienda de material rústico ubicado en Colpa Baja.

Trinit contó que recogió a Dámaris en su mototaxi, luego fueron a comprar arroz chaufa en un restaurante de la avenida Micaela Bastidas, cerca de la Plaza de Paucarbamba y comieron en un parque cerca del mercado, donde aprovechó para echar dos pastillas de diazepam en la gaseosa que ella bebía.

Dijo que la joven llegó dormida a la casa en Colpa Baja, horas después despertó y tuvieron relaciones sexuales. Después, cuando platicaban, la enfermera habría recibido mensajes de texto de otro hombre, lo que enfureció a Trinit y comenzó una discusión que luego fue una pelea.

“Llegó un mensaje y había un pata que le dice: “ven un ratito”… yo le reclamé, entonces me empujó y dijo: “tú no has cambiado eres lo mismo de antes, me dio dos cachetadas”. “Yo le dije que se tranquilice y vamos a hablar, entonces me empezó a contar: “mira este pata, todas las noches me habla, tiene su moto pulsar”. “Ahí es donde la ira me gana”, detalló a los investigadores.

“Vi un fierro, ella estaba sentada en el colchón y le di en la nuca y le dije: “no quiero saber nada de ti, y la rematé de dos fierrazos más. Ella se quedó seca, la toqué el pulso, porque ella me enseñó a tocar pulso, luego me desesperé y le dije: “por favor levanta, levanta, levanta, empecé a sobar su boca, a darle lapos”.

“Le salía mucha sangre por la nuca, entonces tapé la herida con mi polo  pero ella no reaccionaba, esperé hasta las 4:00 de la mañana que reaccione, pero no reaccionó, entonces le envolví la cabeza con una colcha para que no chorree la sangre, luego la arrastré y la metí ahí (pozo) y “pum” la solté”, detalló.

“Saqué mi pico y pala, al lado del pozo había un montón de tierra, y eso lo eché encima con agua de la acequia, luego desesperado empecé a limpiar la sangre, cargue el colchón, el fierro, mi ropa, en mi bajaj y lo boté todo para que se lleve el río el domingo, su celular también lo boté al río, porque yo decía por este celular me van registrar, lo boté todo, su billetera, su DNI”, explicó.

Luego el sujeto habría retornado al lugar. “El miércoles volví llevando tierra y una pala, nuevamente le eché más tierra. Ahí es donde una señora me ve y me dice: “Joven qué estás trabajando a esta hora”, era las 1:00 de la mañana, entonces yo le respondí: “Señora, es que mañana va venir un panadero y va alquilar un cuarto, por eso estoy limpiando todo”. “¿No hay luz?” y yo le dije: “No hay”. Ah ya joven, y se fue”.

“Minutos después cuando seguía echando tierra, es cuando llega el pastor (padre de Damaris) con un carro, me sorprende parado con mi gorra, me alumbra la cara y me dice: “Mírame de frente”, yo me hice al enfermito, al loco, después me desvié y me subí bonito por el cerro, yo pensé que me iban a seguir, pero solo se quedaron mirándome, no me siguieron”, relató.

Envió mensajes

Al percatarse que Damaris estaba muerta, el sujeto empezó enviar mensajes de texto a sus familiares y amigos desde el celular de ella,  para lo cual puso su dedo para desbloquear el patrón de su celular.

“Yo estaba escribiendo desde su celular, primero converse con su hermano Alfredo, y le dije ven estoy por el Colegio de Abogados y a otro amigo, luego tenía como amigo a un policía, yo quería dejar el cuerpo acá (cuarto), y quería hacerme pasar por ella y decirle sabes que ven a recogerme, luego me arrepentí”, manifestó.

Publicaciones Relacionadas

A martillazos atacan a embarazada

editorahora

Trabajadores de SEDA exigen cambio de gerente

adminahora

Marañón aislada, marginada y desabastecida de alimentos

editorahora