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Huánuco
23 noviembre, 2020
Actualidad Opinión

AÚN NOS FALTA MUCHO TRECHO POR RECORRER

Denesy Palacios Jiménez

Las mujeres peruanas representamos más del 50 % de la población, sin embargo nuestra Población Económicamente Activa (PEA), sigue siendo más baja que la de los varones; aún tenemos menos acceso a trabajos nombrados o estables; pero el problema no está en quitarle el poco trabajo que hay para los varones, sino en el sistema imperante, donde pocos son los que se enriquecen y la gran mayoría estamos sumidos en la pobreza o pobreza extrema, pese a la cantidad de recursos naturales con los que contamos, y donde las personas más vulnerables son las mujeres rurales, sobre quienes hay pocas políticas de apoyo; por ejemplo creando programas de alfabetización ocupacional, y en esto las universidades públicas deben jugar un papel preponderante

Por otra parte, tenemos pocas mujeres participantes en los espacios de alto nivel de decisión como por ejemplo en las consejerías regionales, en las regidurías, en los consejos de coordinación local (CCL), en los consejos de coordinación regional (CCR). A esto se suman las pocas mujeres que están en las instancias del gobierno como autoridades o funcionarias, no tienen una mirada de mujer para revertir la situación actual de exclusión. Así tenemos que el Plan de Desarrollo Regional carece de perspectiva de género, debido en gran parte a que las pocas mujeres que participan no están capacitadas y si lo están no manejan la solidaridad de género. Recuerdo mucho cuando se estableció la asignatura de Género y Desarrollo para la EAP de Sociología en la Unheval, quienes pusieron mayor resistencia fueron las docentes mujeres de aquel entonces. Siguiendo con la participación de la mujer, no tienen la misma capacidad manipuladora de los viejos políticos tradicionales –que han hecho de la política un medio de subsistencia o de enriquecimiento-, y por otro lado, como consecuencia de la exclusión social y marginación que vive un gran sector de la población peruana y huanuqueña, tampoco gozan de la preparación técnica y capacitación necesaria para enfrentar la demanda de la realidad social, y del avance científico y tecnológico, ello puede observarse en la forma como conducen los gobiernos locales cuando llegan a ser alcaldesas, regidoras, consejeras u otro tipo de autoridades. O lo que es peor, se corrompen igual que sus compañeros

Debemos agregar el bajo nivel de participación de las mujeres dirigentes de organizaciones sociales de base, tanto en los espacios de coordinación regional o local como en espacios de concertación. Considerando que no sólo me refiero al número, sino que su voz muchas veces no es escuchada ni siquiera en estos espacios, peor si es una mujer alto andina o amazónica. (Quechua hablante o shipiba). A pesar que las autoridades locales reconocen a las madres organizadas en los comités del Vaso de Leche como las más representativas, seguida por los clubes de madres y comunidades campesinas; sus dirigentes son vendibles en algunos casos.

Este 6 de febrero, es una fecha conmemorativa declarada por las Naciones Unidas de cero mutilación genital femenina, porque en algunos países africanos aún hay esta práctica que comprende todos los procedimientos en alterar o dañar los órganos genitales por razones que nada tienen que ver con decisiones médicas, y es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y las niñas.

Si bien es cierto, no tenemos esta práctica, que muchas veces causa la muerte por desangrado, sí tenemos un alto índice de violación de nuestras niñas y menores, que claman justicia y protección, y allí encontramos a jueces de la calaña de Hinostroza que deja en libertad a un violador de menores, porque este dijo que el cuerpo de la niña parecía de una mujer de dieciocho años, si nuestras fiscales, juezas, profesoras, regidoras, consejeras regionales, tuvieran la sensibilidad de solidaridad de género, Huánuco tendría una política clara contra este tipo de atropellos que dañan la vida de nuestros niños