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Huánuco
12 agosto, 2022

Corrupción de nunca acabar

Se dice que las personas debemos tener ambición para lograr nuestros sueños y metas, lo cual es cierto. El problema comienza cuando esa ambición se transforma en un deseo desmedido de satisfacer nuestros deseos de poseer y tener lo que queramos a cualquier costo. Para muchas de estas personas, lograr sus metas a base de honestidad y sin quebrantar consciencias es imposible y piensan que tomar “atajos” es lo mejor. Estas personas, con una gran sobredosis de arrogancia, creen que la gente les debe respeto; sin embargo, su soberbia no les permite entender que el respeto se gana y no se compra.
En esta categoría pueden ser incluidas muchas exautoridades regionales, municipales, universitarias, etc., las cuales entraron al poder con una mano atrás y otra adelante, y después de un corto tiempo, como si por arte de magia hubieran encontrado el secreto del “éxito” al asumir el poder, secreto que nunca encontraron antes de entrar en política, terminan con varios millones bajo el colchón, varias propiedades y obviamente muchos testaferros.
Hace poco saltaron algunas perlas más sobre ciertas irregularidades durante la gestión del exrector de la Unheval Guillermo Bocangel, donde no solo adjudicó millonarias obras de manera irregular, sino también, absurdos adelantos de dinero, entre otros. Hablando de perlas, también están las recientes denuncias realizadas por la Fiscalía Anticorrupción contra el expresidente regional Luis Picón y cinco de sus exfuncionarios, quienes son acusados de contratación indebida. Y ni qué decir de los exalcaldes provinciales Giles y Zevallos, quienes gozan de impunidad ante tantas irregularidades cometidas.
Debemos de preguntarnos: ¿Hasta cuándo vamos a seguir soportando esto?, ¿hasta cuándo vamos a esperar para decir ya basta?

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