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Huánuco
8 marzo, 2021

CUANDO LOS ALCALDES ERAN HONORABLES

Roque A. González Ruiz: un alcalde histórico

Todos lo conocían por ‘don Roquecito’. Caminaba rápidamente por las calles vestido a veces con ropa de faena, con la misma que vestía en su fundo de San Roque, ubicado a tres kilómetros de Huánuco al borde de la Carretera Central.
Pero a pesar de su paso ligero, como apurado por alguna urgencia, siempre tenía la amabilidad de pararse para saludar a un amigo o compartir alguna preocupación, que casi siempre correspondía a los intereses de la ciudad de Huánuco.
Así nos encontramos la última vez que nos saludamos, cuando Huánuco se encontraba en pie de lucha por la descentralización, ofreciendo su apoyo incondicional.
Así era Roque González Ruiz, señor de hablar pausado pero enérgico, claro, “mi palabra es un documento” solía decir y vaya que siempre lo fue.
Ese señor de quien les hablo fue el primer alcalde electo de Huánuco, cuando aún no se habían instaurado las elecciones municipales.
Año 1958. Gobernaba el país Manuel Prado Ugarteche en convivencia con el Partido Aprista, los concejos municipales no eran elegidos sino designados por el ministro de Gobierno y Policía. El alcalde provincial de Huánuco era Abelardo Fernández Perrys.
Hacía algún tiempo que el pueblo exigía atención al problema de la electrificación. Los servicios eléctricos pertenecían a Clodomiro Benedetti y el pueblo exigía la municipalización de estos.
Pese a ello la gestión no prosperaba, responsabilizando de esta situación al alcalde provincial, cuyo cambio empezó a solicitar el pueblo que se había organizado en un comité.
Hasta que un día llegó del Ministerio de Gobierno y Policía una resolución nombrando a don Roque A. González Ruiz, alcalde provincial de Huánuco.
El mismo día que el gobierno lo nombra alcalde, convoca a la población “para preguntarle si estaba de acuerdo que él asuma la Alcaldía, y que si hubiera un solo ciudadano en contra él no aceptaría”. El pueblo unánimemente le pidió que asumiera.
De esta manera Roque A. González Ruiz se constituye en el primer alcalde electo de Huánuco, en acto de significación histórica en el que el pueblo huanuqueño expresó su voluntad.
Llevó hasta la Municipalidad una bandera blanca como símbolo de la voluntad popular, la misma que permaneció en su despacho.
La gestión del alcalde electo:
Inició una gestión de puertas abiertas, la ciudadanía participaba en las sesiones de Concejo. “El cabildo abierto es una auténtica expresión de democracia” solía decir.
Se hizo realidad la expropiación y muniplización de los servicios eléctricos de Huánuco a pesar que existía oposición inclusive de funcionarios de alto nivel de gobierno.
Fue designado presidente de la organización de la Primera Feria Agropecuaria, habiendo recibido únicamente S/650 del gobierno. Realizaron, con la participación en la organización del Ing. Rafael Cubas Vinatea, un evento que costó muchísimo más.
Para la inauguración invitaron a parlamentarios y representantes del Ejecutivo, entre ellos al presidente de la Cámara de Diputados Dr. Javier Ortiz de Zevallos. Ahí, en el acto inaugural el alcalde Roque González Ruiz denunció al Ing. Molleda, jefe del Ministerio de Agricultura, de ser responsable de la desaparición de las naranjas en Huánuco, por haber usado en vez abonos, pesticidas que le habían sido remitidos desde los almacenes de Lima, por lo que solicitó se abriera investigación. Ortiz de Zevallos salió de su estrado y felicitó al burgomaestre, por su “valentía para denunciar a malos funcionarios”.
A pesar de lo ofrecido no investigaron y la naranja desapareció de nuestro valle.
En una entrevista socarronamente manifestó: “Me parece que conmigo se equivocaron. Pensaron que a este chacarero lo manejarían a su gusto y como querían”.
En una oportunidad el prefecto del Departamento, Toledo Ocampo, le indicó que lo visitara previamente a toda ceremonia para que conociera su discurso, a lo que él le contestó que no lo iba a hacer: “Primero porque soy muy mal lector y un discurso es producto del instante, de la circunstancia, sobre todo estoy acostumbrado a hablar lo que considero que tenía que decir y que no iba a cambiar su forma de ser”.
Continúa manifestando: “…conmigo no pudieron. Los diputados Pedro Repetto y Jorge Chocano no me miraban con buenos ojos”. Había sido ratificado por el pueblo. Ahí estaba el respaldo a toda acción que realizaba. Por eso actuaba sin vacilaciones, sin temores, porque no estaba al servicio de intereses subalternos”.
Hasta que a los nueve meses de ejercicio fue nombrado alcalde el señor Lorenzo Purin. Como él asumió el cargo sin convocar a consulta popular, Roque González Ruiz retiró del local municipal la bandera blanca y con el pueblo dio una vuelta a la Plaza Mayor.
“Sentía que había cumplido el encargo sin bajar la cerviz ante el gobierno de turno”.
El segundo gobierno de Roque González Ruiz
El presidente de la República, Fernando Belaunde Terry, instituyó las elecciones municipales desde 1963. Fue electo alcalde provincial de Huánuco, Roque González Ruiz de la Alianza Acción Popular-Democracia Cristiana que venció a Alberto Vélez de Villa Lázaro de la Coalición Apra-Uno. Era la primera vez que el Apra perdía una elección en Huánuco.
En este período la tarea principal fue la de organizar la Municipalidad, dotándola de un reglamento interno, de una estructura orgánica y saneó su deficitaria economía.
La Municipalidad venía gestionando la estructura metálica de un puente para tenderlo a la altura de San Sebastián. El presidente Fernando Belaunde Terry anunció su visita a Huánuco en 1966, Roque González Ruiz contestó que “si no llegaba la estructura metálica no lo recibiría en Huánuco”.
“Me amenazaron someterme a disciplina. A lo que les respondí: que me sometan a disciplina y mañana no queda un populista en Huánuco”.
“La estructura metálica fue enviada, diez días antes de la llegada de Belaunde, en 66. Esa estructura metálica fue instalada por Sinamos muchos años después”, constituyéndose en el puente San Sebastián.
Una de sus principales preocupaciones era el desvío del huaico de Las Moras al cauce del huaico de La Florida. Él mismo subía hasta la cabecera del cerro con los obreros a realizar los trabajos de desvío, con herramientas precarias. Al final se hizo el trabajo conforme él lo había propuesto.
Realizó la descolmatación del río Huallaga a la altura de Huayopampa, previniendo el desborde de las aguas sobre esa zona.
Roque González Ruiz fue un verdadero paradigma como ciudadano y como persona; como alcalde, supo dignificar el ejercicio del mandato popular.

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