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Huánuco
12 agosto, 2022

Debieron sacarlo en burro

El alcalde del distrito de Umari, de la provincia de Pachitea, se burla de sus vecinos y pobladores que lo eligieron. 

De sus últimas “perlas”, como lo informamos en nuestra edición de ayer, él y sus funcionarios programaron un informe de gestión que nunca se llevó a cabo. Posteriormente, reprogramaron la fecha del informe y tampoco se realizó. 

Curiosamente, después comunicaron que sí se había llevado a cabo dicho informe de gestión, pero a puertas cerradas. 

Solamente entre los regidores y su personal de confianza, mientras que el pueblo no tuvo acceso a dicha reunión. En otras palabras, nuevamente mintió a la población.

Ahora, lamentablemente, para muchos ciudadanos esto es normal. Nos referimos al incumplimiento de promesas, falta de transparencia, irregularidades en la gestión, corrupción, etc. 

En resumen, un gran porcentaje de la población ve y acepta de manera muy normal este comportamiento, el cual prácticamente se ha institucionalizado.

Lo que no quita el sentirse indignado por estas malas acciones. Con mayor razón si eres ciudadano del lugar y esperas que tus autoridades cumplan, siquiera, con sus funciones mínimas, como la de generar bienestar a la población.

Sin embargo, lamentablemente, si hay un factor en común que marca a un gran porcentaje de alcaldes, esto es el nivel de incapacidad y gestión y de falta de solución de problemas de sus comunidades. 

Por supuesto que hay excepciones, son pocos, pero afortunadamente los hay y han sabido gestionar y realizar obras de impacto en sus zonas.

Saludamos que la población reclame sus derechos. Estamos cansados de esas autoridades que mienten y son incapaces. 

De hecho, de alguna manera envidiamos estos eventos de protesta debido a la pasividad o desinterés de la ciudadanía huanuqueña. Sin embargo, bajo ningún motivo se debe usar la violencia.

Algunos trabajadores se contactaron con nosotros, debido a que se sienten amenazados por la población debido a que son naturales de Huánuco u otras zonas. 

Lo cual realmente no tiene nada que ver. Debe de respetarse a los trabajadores, quienes solamente cumplen su trabajo.

Por otro lado, la autoridad política y los funcionarios de confianza si le deben cuentas a la población. 

Por ejemplo, la población quiere saber cuánto se gastó en el rascacielos que construyó junto a la municipalidad.

Las autoridades tienden a olvidar que si el pueblo les tiende la mano, les da oportunidad de gobernar, es para solucionar los problemas y no para que tomen por asalto a las comunas.

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