27 C
Huánuco
12 agosto, 2020
Actualidad Opinión

DECLAMANDO POESÍA A 3200 METROS DE ALTURA

Por Andrés Jara Maylle

Páucar es uno de los ocho distritos de la provincia de Daniel A. Carrión, en Pasco. Es un pequeño pueblo asentado a media cuesta de una empinada montaña, una montaña tan alta que reta al cielo con la soberbia de un gigante. Páucar está allí, en la falda de esa ladera en cuyos alrededores, en épocas de lluvia, prospera el mejor maíz de la región.

Y el miércoles 28 de agosto pasado, en Páucar, sucedió algo espectacular, algo que nos llena de fe y esperanza y que no tiene precedentes (que yo sepa) en otro lugar del país.

Allí, en el auditorio de la Institución Educativa Leoncio Prado, se congregaron más de sesenta jóvenes declamadores de treinta colegios de todos los rincones de aquella provincia yanahuanquina, algunos de tan lejos como Cachipampa, Tusi, Independencia, centros poblados que limitan, incluso, con el distrito huanuqueño de Cauri.

Ellos llegaron hasta Páucar para participar del XXVIII Concurso Regional de Declamación Poética Escolar de Educación Secundaria, 2019. Evento que, como se puede deducir de lo señalado líneas arriba, se desarrolla por veintiocho años consecutivos. Todo un récord que difícilmente podrá ser superado, aunque sí puede ser imitado, porque las buenas acciones que sirven para educar alumnos debería ser replicado aquí, allá o en cualquier otro lugar.

Desde las primeras horas de la mañana, delegación tras delegación, iban llegando los declamadores acompañados de sus docentes responsables y también de algunos padres de familia. Todos venían entusiasmados, con sus poemas bien memorizados, con su aureola de ganadores. Todo el ambiente del colegio se respiraba a poesía, a cultura, a vida intensa.

La gran responsabilidad en la coordinación general del evento estuvo a cargo del docente del área de Comunicación, Jimmy Réquis Cornelio; un joven profesor egresado de la carrera de Lengua y Literatura de la Unheval pero que ha echado buenas raíces en Páucar, pues él mismo es yanahuanquino de nacimiento. Pero no estuvo solo: muchos de los docentes del colegio organizador estuvieron todo el día, hombro a hombro, aportando con su grano de arena para que la cultura triunfe irrevocablemente.

Pero algo inédito también sucedía para el éxito de la organización: las autoridades educativas, políticas y hasta policiales estuvieron en el evento apoyando en todo momento.

Es que en este proceso jugaron un rol preponderante el especialista de Comunicación de la UGEL de la provincia de Daniel A. Carrión, el profesor Víctor Solís Yapias, imponiendo su autoridad y su experiencia administrativa. Del mismo modo, el director de la Institución Educativa Leoncio Prado de Páucar, el colega Antolín Roque Olivas, un paucarino de corazón, multiplicándose en donde más se le necesitaba y participando, de principio a fin, en toda la jornada. Pero hubo más. El alcalde del distrito, el profesor Wálter Jesús Tolentino, otro egresado de Matemática y Física de la Unheval, se sumó con su apoyo incondicional para la gloria y notoriedad del evento poético más importante de la región. Tan incondicional fue su apoyo decisivo que, al final de la jornada, a falta de un chofer que nos devuelva al valle del Pillco, él mismo se trepó a la camioneta y nos trajo de vuelta sin miramiento alguno.

Pero al margen de la buena organización del vigésimo octavo concurso de declamación, hay que destacar la participación de los más de sesenta estudiantes del nivel secundario que se dieron cita para mostrarnos lo mejor de su arte. Declamadores entusiastas y entrenados con mucha anticipación por sus profesores, pusieron en jaque a los jurados (los colegas Andrés Cloud Cortez, Miguel Rivera Asensios, y este escriba) por la alta calidad declamativa acompañado de una expresión gestual y corporal que hacía empatía con las características del poema: a veces de una gran intensidad lírica, y a veces con una alta dosis dramática y épica.

Esos jóvenes estudiantes, estoy seguro, no olvidarán jamás aquellas experiencias vividas. Pararse  en el escenario y declamar a viva voz poemas de distinta factura como “Los dados eternos” y “La violencia de las horas” de César Vallejo; o “Epístola a los poetas que vendrán” y “Alta eres América” de Manuel Scorza.

Después de aquella intensa jornada, y ya al final de la tarde, cuando las  primeras sombras de la noche borraban la visión de las altas montañas que rodean a Páucar, he llegado a la conclusión que en aquel evento sin precedentes en esta parte de los Andes centrales  del Perú, no hubo jamás perdedores, que todos, absolutamente todos los que participaron conocieron la gloria del triunfo, la gloria de haber dicho su palabra.

Claro, aunque los laureles de la victoria se los llevaron (en la categoría C) el estudiante Rusbel Hans Zúñiga Andrade, del Colegio Gamaniel Blanco Murillo de Cachipampa, por una soberbia, potente y corajuda declamación del poema “Canto coral a Túpac Amaru”; y el alumno Diego Cóndor Rosario, estudiante del Colegio Ernesto Diez Canseco de Yanahuanca por una sentida y bien ponderada declamación de “Epístola a los poetas que vendrán”, poema que Manuel Scorza incluyera en su libro “Las imprecaciones” a mediados del siglo pasado.

Publicaciones Relacionadas

Informalidad laboral prima en departamento de Huánuco

adminahora

Huánuco fuera de las regiones que reanudarán transporte terrestre y aéreo

DiarioAhora07

QUE HACER FRENTE A LA COYUNTURA POLÍTICA

editorahora