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20 abril, 2021

Editorial. Futuro incierto

A seis días de las elecciones, lo único cierto que existe es una creciente incertidumbre y alta insatisfacción ciudadana. Es curioso también que las diferentes encuestadoras manejan resultados totalmente diferentes y hasta parecerían ser realizados a medida de ciertos intereses, tal y como se daba en tiempos de tío Vladi y Fujimori.

Sin embargo, lo que sí se parece sostener en común, es una votación bastante particionada en hasta en seis u ocho partidos políticos. En otras palabras, que cualquiera de los representantes de estas ocho agrupaciones tienen oportunidad de llegar a la presidencia del Perú.

Estos candidatos pelearán voto a voto, para llegar a ser el próximo inquilino de la casa de Pizarro. Todo puede suceder. Más aún, cuando existe este alto nivel de insatisfacción el cual puede llevar a votar no a favor de alguien, sino en contra de alguien. Hay quienes votarán con amargura, decepción, desprecio y por último, hasta con miedo.

Recordemos que por medio está el futuro del país, la suerte de nuestros hijos y nietos. Son cinco años que gobernarán el país y que podrían tanto hacer un Perú sólido o  también destruirlo, literalmente.

En los debates realizados por el Jurado Nacional de Elecciones, todos ofrecen el oro y el moro, desde mejorar la situación de la salud, de la economía, mejorar la pobreza, la seguridad ciudadana, sin embargo, todo a costa de nuestras reservas. Muchos de ellos no tienen la menor idea de cómo solucionar los problemas existentes, pero ello no importa, solo importa llegar al poder.

Por mencionar algunos casos, ofrecen solucionar la crisis de la pandemia dentro de los primeros 100 días de gobierno, ofreciendo una planta de oxígeno en cada distrito, cuando hay distritos cuyos centros de salud solo dependen de una enfermera nada más. Asimismo, ofrecen vacunar a la población en los primeros seis meses, cuando lamentablemente no tenemos siquiera stock de vacunas. Son cosas hasta cierto punto risibles e imposibles porque nuestra realidad es otra. Si es que los partidos políticos pensaran y prepararan con antelación, se tendrían líderes con conocimiento real de los distritos de las provincias.

En consecuencia, todo esto es una receta para una mayor crisis política, para que personas improvisadas y hasta con antecedentes delincuenciales, asuman la presidencia del país.

Dios ilumine a esta población que tiene la responsabilidad de elegir un nuevo congreso y un nuevo presidente.

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