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Huánuco
23 noviembre, 2020
Actualidad Editorial

Editorial. La apatía de siempre

El sismo nacional multipeligro realizado el último 31 de mayo, fue aparentemente un éxito. Las carpas armadas, la población ubicada en las áreas marcadas como seguras, inclusive los 84 distritos de Huánuco mandaron un reporte casi inmediato. Podríamos decir que el resultado del ejercicio fue más que aceptable. Sin embargo, como nos demostró el sismo ocurrido el 26 de mayo, la realidad puede ser muy diferente a la ficción; las autoridades no pudieron levantar una carpa de emergencia, la población estaba ubicada en casi cualquier área no necesariamente considerada segura, y solo la mitad de los responsables de los distritos, pasadas las 48 horas, mandaron el reporte de daños respectivo.

Durante el simulacro también se pudo apreciar que de suceder un episodio real de sismo durante el día, los servicios de ayuda y emergencia tendrían mucha dificultad tanto de acceder a los lugares de emergencia como de salir en este caso al centro de la ciudad o a los centros de salud, por la gran congestión vehicular, el poco compromiso de los conductores, y lo peor de todo, la gran falta de cultura vial existente. Esto, sumado a lo estrecho de las calles, hace que se incremente considerablemente el riesgo de los ciudadanos. Se deberían tomar previsiones urgentes sobre este tema, para permitir con mayor fluidez el paso de las ambulancias y carros de bomberos.

Por alguna razón, los ciudadanos siempre se han mostrado indiferentes y apáticos cuando de prevención se trata. El simulacro de sismo no fue algo diferente, a pesar de gran susto que provocó el sismo de 8 grados. Hace falta mucha sensibilización de la población para empezar a lograr un cambio de mentalidad. Esta cultura de precaución debería iniciar en nuestros hogares, identificando los lugares más seguros, como también las rutas de evacuación.

Por otro lado, las instituciones competentes deberían considerar la adquisición de equipos de comunicación apropiados para emergencias, equipos de radiofrecuencia de gran alcance, considerando que durante los sismos de magnitud, las señales de comunicación de celulares son casi siempre afectadas.

Debemos aprender a trabajar y actuar con más seriedad, se trata de nuestra vida, la de nuestros seres queridos y de la colectividad en general.