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Huánuco
4 diciembre, 2020
Actualidad

“El 15 de agosto no hay que celebrar, sino conmemorar un hecho histórico”

Se ha dado una nueva versión, programa para saludar y festejar los 477 años de fundación española; coincides con este gesto tipo homenaje?…
El 15 de agosto de cada año en Huánuco se celebra la fundación española de la ciudad, pero yo considero que no hay nada que celebrar sino simplemente conmemorar un hecho histórico que trajo funestas consecuencias para las naciones como los wuanukos, los chupaychos, los panatahuas, los cholones, los carapachos, los tulumayos, etc. que habían logrado construir toda una cultura que no ha sido respetada sino avasallada. Por eso creo que se festejan los hechos felices, pero no los hechos tristes y dolorosos como el exterminio de la raza india. Entiendo que son 477 años de avasallamiento, frustración, dominación, etc.; no debemos festejar pomposamente habernos explotado, motivar la pérdida de memoria, entre otros daños al género humano de esta parte del país. Festejar la fundación española es ir a contracorriente del pensamiento y sentimiento de próceres y precursores como Juan José Crespo y Castillo, Norberto Haro, Contreras, Fray Marcos Durán Martel y otros que lucharon por la libertad de la dominación española.

Entonces a qué atribuir el festejo
Este penoso asunto obedece a la idiosincrasia los huanuqueños de la ciudad, que con un centralismo egoísta han decidido la suerte de los huanuqueños de las zonas rurales y amazónicas. Creo que mayoritariamente los huanuqueños de la Plaza de Armas somos conformistas, lo que es un estigma propio de la herencia colonial, por el mismo hecho de haber sido conquistados y dominados por simples aventureros que no tenían ninguna formación. Y no lo digo yo sino el propio Esteban Pavletich que en su Autopsia de Huánuco retrata muy bien la filosofía y psicología de los huanuqueños, que en parte han decidido nuestra situación de atraso frente a la incapacidad de reclamarle al Gobierno Central las obras de trascendencia regional y macrorregional. Y todo esto acompañado de la falta de identidad que tenemos los huanuqueños para encarar nuestra realidad pese a las grandes potencialidades y posibilidades que tenemos para lograr nuestro desarrollo sostenible.

¿Considera usted que son páginas poco conocidas de la historia?
Creo que en los anales de la historia regional y nacional Huánuco ha tenido una importante presencia y de allí que con justicia se diga que es capital de la historia peruana. Pero esta presencia no obedece a la contribución mayoritaria de los huanuqueños de la ciudad sino de los huanuqueños de las zonas altoandinas. Así por ejemplo, en la sociedad prehispánica tenemos la cultural de los Yarowilca que estableció la ciudad de Huánuco Marca o Huánuco Viejo en la provincia de Dos de Mayo y que era la capital del Chinchaysuyo. En la época colonial sobresale la figura de Illatupac oriundo de Yarowilca que ha liderado la resistencia andina frente a los invasores españoles y que obligó a trasladar la ciudad de Huánuco Marca al actual valle del Pilko. No debemos olvidar la figura del cronista indio Guamán Poma de Ayala, también oriundo del Huánuco andino, que en su monumental obra “Nueva Crónica y Buen Gobierno” denuncia las atrocidades del régimen colonial. En la época de la emancipación es destacable el papel que cumplieron los hombres andinos de Panao, Huamalíes, Dos de Mayo y otros, con el grito libertario de Juana Moreno, José Contreras, José Crespo y Castillo, Rodríguez entre otros patriotas originarios de Ambo, Huamalíes, Dos de Mayo. Y en la época de la república creo que un hito importante es la contribución del coronel Leoncio Prado quien formó su ejército de resistencia con hombres de Ambo, Panao, Dos de Mayo, Huamalíes y otros pueblos que ofrendaron sus vidas en la resistencia contra el invasor chileno. Y eso que no debemos olvidar la figura de Aparicio Pomares, natural de Chupan, más conocido como el hombre de la bandera en el cuento de Enrique López Albújar. En términos generales, el huanuqueño de la ciudad se ufana de ser un hombre noble, leal, con linaje, en desmedro del hombre huanuqueño de las zonas rurales a los que reivindicar e incluso extirpar ese mote de “shucuy”, para expresar un odioso y desdén que no debería de darse porque Huánuco somos todos en una gran riqueza urbana, rural y amazónica para rendir homenaje a su raza andina. Hay que entender que la huanuqueñidad no nace ni lega con la llegada de los españoles sino con la presencia y cultura desarrollada en los andes de centrales, en el nudo del Marañón, en el Hombre de Laurichocha, como nos enseñan Cardich y Varallanos. No puedo evitar mencionar que la clase política no ha respondido a requerimientos de desarrollo del Huánuco que todos queremos, hemos tenido una representación parlamentaria mediocre que ha llegado al Legislativo no por formación sino por una tinka de suerte. Huánuco es un pueblo milenario e histórico que por respeto a su historia no merece que se frustre el avance de su desarrollo. Creo que hay la necesidad de un recambio generacional en la clase política y dirigencias con nuevas mentalidades alejadas del pensamiento colonial, sino que respondan a nuestra realidad con su mestizaje racial y cultural.