Ayer tampoco se pudo llevar a cabo la segunda fecha del torneo de la Liga de Fútbol de Huánuco; cuando todo hacía suponer que habría partidos en el estadio Heraclio Tapia porque la Municipalidad había otorgado la autorización, intempestivamente salió una orden del alcalde dejando sin efecto la autorización. Lo que pasó fue que el estadio fue alquilado para un evento religioso que se realizará durante una semana. No se informó qué congregación o secta lo alquiló, pero se sabe que es de una iglesia evangélica. Los actos comenzaron ayer domingo, para lo cual han levantado un gigantesco escenario en el centro del campo al estilo de los eventos artísticos, todo lo cual significa que el campo va a estar sometido a un intenso pisoteo durante una semana y la hierba va a quedar destruida a pocos días de la inspección que va realizar la FPF.
Esta situación ha originado el total rechazo del club Alianza UDH, que previo acuerdo con la Municipalidad y con una fuerte inversión, estaba trabajando en la recuperación de la cancha ante la proximidad del inicio del campeonato de la Liga 2.
Esto significa que la Municipalidad no respeta sus acuerdos ni respeta a la otra parte, y prefiere dar prioridad al interés económico en perjuicio del deporte. El fútbol huanuqueño se quedaría sin el único escenario disponible y por eso se encuentra en peligro.
Los escenarios deportivos deben servir exclusivamente para el deporte y no para eventos evangélicos, ferias, festivales u otros que se organizan como negocio y que no tienen nada que ver con el deporte.




