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Huánuco
30 junio, 2022

Erick Miraval, el artista en Madrid

Por Israel Tolentino

Erick es un artista nacido en Huánuco (1982) criado entre este valle y Pucallpa. “Repensando las artes plásticas y visuales de Huánuco. Una mirada desde la interculturalidad” es un proyecto que lleva varios años construyéndose, con el apoyo del Instituto de Cultura Andino Amazónico Huánuco (INCAAH), es en esas pesquisas que por intermedio de nuestro amigo Rubén Valdez lo descubrimos en un café que compartimos, me habló de Erick y me dio su número celular. He perdido la cuenta del tiempo pasado, la pandemia ha dejado una sensación extraña sobre ello, hemos tenido varias conversaciones zoom y otros medios, siendo la última, yo en Huácar y él en Madrid, con el fondo de los cohetes tronando por la fiesta del patrono San Miguel. Rápidamente hemos hablado de lo que sucede en el arte, desde lo que nos toca, sobre todo considerando su mirada de migrante, Erick vive y trabaja en Madrid, una capital importante en el quehacer artístico mundial.

En su primera juventud, consideró importante viajar fuera del país, estimo acertada su postura y madurez al darse cuenta que yéndose, podría encontrar el temple que su vocación de artista necesitaba. Huánuco es una tierra donde las oportunidades para alguien con su talento son nulas, el país, considerando Lima, tal vez pudiera cubrir esa expectativa; lo importante en todo este andar es el lugar que poco a poco se está labrando en la cosmopolita Madrid, en esa capital competitiva y seguramente madrastra implacable para con los migrantes en la mayor parte de casos, sin embargo, un duro corazón que quizás pudiera dar un resquicio, un respiro, una tregua a este joven corazón de artista peruano. Su talento y esfuerzo constante le permiten actualmente dictar en la Universidad Complutense de Madrid, vaya logro, sí que es significativo, para sentirnos orgullosos.

Erick dice lo siguiente sobre lo que hace actualmente: “Mi punto de vista trata sobre la existencia del artista en una sociedad que lo aboca a la precariedad. Admito que según mi discurso lo local no tiene preeminencia”, interesante y contundente la lucidez con que aborda su condición de artista migrante, transformando este periodo de vida a favor de su obra, es decir, un valor agregado, en vez de caer en el facilismo de la queja y el desamparo, como suele pasar por lo general. Se puede leer entre líneas otra idea suya: la sociedad en la que esta le aboca a la precariedad, así que la usa a su favor, le sigue dando la vuelta a esa condición pasajera de caminante haciendo camino. En cuanto a lo local y ese desapego de aprovechar esa condición, es justamente dejar de lado esa “preeminencia” sobre lo local, para abordar una reflexión sobre algo que atañe a muchas más sociedades, a la condición del ser humano contemporáneo: el desarraigo, la pérdida en sentido práctico de tu nacionalidad, tus costumbres y todo aquello que ha configurado tu ser antes de cambiar de estatus; te queda trasladar todo eso, simbólicamente hacia el nuevo territorio, sabiendo que difícilmente volverá a ser continuidad en tu vida.  Esa pérdida, en el caso de la obra de Erick Miraval, quien, como pensador visual, toma una nueva consciencia donde se propone empezar de cero, volver a nacer, pero a pedido propio, con lucidez. Para este avatar, se necesita de una fortaleza física emocional capaz de resistir a los momentos más oscuros propias de esa nueva construcción, esas condiciones, para bien de él y su obra, Erick las tiene.

La obra que realiza responde a esas preguntas propias del cambio que vive, series como “Partituras” donde el artista escribe: Bajo tierra, lento…insistente. Así es la potencialidad de la vida en la materia de estos rizomas. Es en los intersticios fértiles en donde se desarrolla el meristemo, principio que genera la arquitectura de la vida” o esta otra obra “Arraigados” donde por el crecimiento de unas patatas (papas). Un tubérculo migrado desde los andes a Europa en el S. XVI, y que representa el valor otorgado a un producto por encima de las personas,  el artista pregunta: ¿Vale más el arraigo de una mercancía extranjera que la presencia de una persona extranjera? (ver detalle de la obra Arraigados). La patata, como llaman a la papa en Europa, el alimento andino por antonomasia, se convierte en el elemento matriz de este periodo de obras o tal vez de su sostén en esa nueva tierra que poco a poco no le será extraña y donde el tubérculo tomará el papel de background en torno a su temprana estadía en la América, en Perú, en Huánuco y Pucallpa.

Erick Miraval llevará siempre, junto a su vitalidad y lucidez en su andar, esta “hibridez” que todos los seres humanos tenemos antes de nacionalidades, tradiciones y costumbres, por ancestrales que fueran. Éramos nómadas conociendo nuestra Gaia, como intentamos acá, volver a ese encuentro con la Abya Yala, una condición que él sabe lo que es y la responsabilidad que conlleva. ¡Desde su primera tierra un gran abrazo!  (Amarilis, abril 2022).

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