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Huánuco
12 agosto, 2022

Fuera de la realidad

Pedro Castillo en su mensaje a la nación, que se tomó casi 2 horas, informó de cifras un poco espectaculares que supuestamente su gobierno ha logrado en este fatídico año. 

Para Castillo, el Perú es un país sin problemas ni crisis de ningún tipo. No hay delincuencia, la economía de todos los ciudadanos es próspera, no hay pobreza y todos los peruanos estamos felices. 

No intentó siquiera reconocer y hacer un mea culpa de su pésima gestión. Ha demostrado ser un completo cara dura, que ya no le molesta que le digan ladrón en la cara, como lo hicieron en el congreso, que dicho sea de paso tampoco son dignos de confiar y diferentes a Castillo.

Ha llegado a un punto en que el poder, la ambición y el ego lo han emborrachado tanto que solo le importa él y tal vez su círculo, mientras que el país y los peruanos ya no interesan, por la simple y sencilla razón de que ya tiene el poder y no planea dejarlo. Peor aún, no después de tantos índices de corrupción.

En el discurso que leyó, donde seguramente se pasó muchas horas practicando para no equivocarse en la lectura, hace referencia a cifras espectaculares de una supuesta brillante gestión en todas las carteras ministeriales.

Pero probablemente lo más increíble de todo, es que nunca antes un presidente se había atrevido a prohibir a los ciudadanos estar presentes en ese trayecto que los presidentes de la República tienen que caminar año tras año para ir al congreso a dar su Mensaje a la Nación. 

Me refiero a que Pedro Castillo y su gente prohibieron el ingreso y tránsito de los ciudadanos por esa zona. Asimismo, ni los mismos vecinos pudieron salir a sus balcones. 

Ese trayecto, desde Palacio de Gobierno, está el congreso, el cual estaba repleto de soldados y las Fuerzas Armadas, y como si eso no fuera suficiente, Castillo estaba rodeado de un gran número de efectivos policiales. Esto es simple y llanamente un abuso y un descaro total. 

Posiblemente, es también una prueba de que Pedro Castillo le tiene miedo al pueblo, y no es para menos, el pueblo al que él tanto se refiere como suyo, está harto de tanta corrupción y de tanta ineptitud que su gobierno representa.

Por otro lado, el Congreso, a pesar de sus críticas y sus intensos intentos de vacancia fallidos o frustrados, realmente lo que busca es únicamente su permanencia y mantenerse en el poder para beneficio personal. Su discurso de bienestar y preocupación de la población, simplemente cae en saco roto.

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