El ingeniero Edgar Laguna Moreno, gerente de Operaciones de SEDA Huánuco, informó que en la actualidad solo se puede garantizar el servicio de agua potable a los 32500 usuarios, que representan un aproximado de 130 mil a 162 500 habitantes de Amarilis, Huánuco y Pillco Marca, mientras otros 35 mil habitantes que viven en las zonas altas de Pillco Marca, La Esperanza y Aparicio Pomares, para quienes deberá buscarse otras fuentes para que accedan al agua potable, porque se requiere la ampliación de la planta de Cabritopampa para duplicar la producción y garantizar el servicio hasta antes de 2025. Las autoridades deben tener claro este panorama para que se prioricen proyectos que los técnicos planteen para garantizar que el agua limpia pueda fluir por las cuencas y se garantice la supervivencia social.
Edgar Laguna enfatizó sobre la alarmante situación de disminución del caudal del río Higueras, que se puede verificar en las estadísticas oficiales registradas que dan cuenta que el año 1980 se tenía un caudal de 2200 litros/segundo, en 2005 se registró 1690 litros/segundo y el año 2016 se tenía 1265 litros/segundo y se calcula que si las tendencias siguen en la misma proporción para el año 2025 solo se contará con alrededor de 700 a 750 litros por segundo. Esta situación contrasta con la producción del agua potable en la actualidad es de 400 a 420 litros/segundo de agua potable para atender a 32500 usuarios y se estima que en 2025 se necesitará producir alrededor de 900 litros/segundo para atender la demanda de la población que continuará creciendo.
Expresó que no se trata de alarmar a la población por esta situación, sino que se le debe informar el estado situacional de la producción, consumo y uso del agua potable, aclarando que en la actualidad existe un equilibrio entre lo que ofrece como empresa y la demanda de la población pero solo a los 32500 usuarios. Especificó que Seda Huánuco garantizará el acceso al agua potable con otras fuentes alternas como la implementación de pozos tubulares que extrae del subsuelo profundo (80 a 120 metros), que garantizará la dotación en cantidades suficientes para los consumidores.




