14.9 C
Huánuco
15 agosto, 2020
Actualidad Opinión

Las cosas van a cambiar

Jorge Farid Gabino González

No podía haber sido de otra manera. El 2018 tenía que terminar, en lo que al ámbito político se refiere, de la misma vergonzante manera en que se había desarrollado a lo largo de sus demás está decir que extenuantes doce meses: con la corrupción como principal protagonista, con el fantasma de la impunidad asomando a cada instante. Así, a escasas horas para que finalizara el 2018, y cuando, como era de esperarse, el común de las gentes vivía la agitación, el ajetreo, el revuelo característicos de los últimos instantes de todo año que se acaba, y comenzaba a entregarse, naturalmente, a las celebraciones por el 2019, que se acercaba a pasos agigantados, el cuestionado fiscal de la Nación, Pedro Chávarry, terminó por hacer lo que no pocos sospechaban (digamos, mejor, temían) que acabaría haciendo antes de que finalizara diciembre, aprovechando, claro, la efervescencia social propia del momento: remover a los fiscales Rafael Vela y José Domingo Pérez del Equipo Especial del Caso Lava Jato.

La decisión, injustificada desde todo punto de vista, aun para los razonamientos más elementales (que los tenemos, se sabe, no pocos), ha generado toda una avalancha de críticas y pronunciamientos en contra tanto dentro como fuera del país, que, a la luz de los hechos suscitados, salta a la vista que han desbordado ya, incluso, las previsiones que, a buen seguro, ha de haber tomado el señor Pedro Chávarry antes de animarse a comunicar su cuestionada decisión. Pues aun cuando en la resolución suprema n.o 4853-2018-MP-FN se brindan las “razones” que según el parecer del fiscal de la Nación justificarían la remoción de los funcionarios antedichos (se habla en ella de “vulneración de jerarquía”, “pedido de información” y “vulneración de la reserva”), nadie en el país (ni fuera de él), se traga el cuento de que lo hizo para fortalecer la lucha contra la corrupción, para defender la institucionalidad del Ministerio Público.

¿No era evidente, acaso, que el señor fiscal de la Nación venía demostrando desde hace ya varias semanas su clara intención de entorpecer las investigaciones que realizaban los fiscales Rafael Vela y José Domingo Pérez, respecto de conocidos casos de corrupción en los que se hallarían envueltas algunas de nuestras más “representativas” figuras políticas, entre las que destacan tres expresidentes y la heredera del fujimorismo, esto es, Alan García, Alejandro Toledo, Pedro Pablo Kuczynski y Keyko Fujimori?

¿No era un secreto a voces, acaso, que si el señor Pedro Chávarry había llegado a ocupar el alto cargo que ostentaba, era debido a su cercanía con apristas y fujimoristas, y que por ello mismo era previsible que, llegado el momento, haría cuanto estuviera a su alcance para corresponder a sus benefactores, para ayudar a librarlos de toda culpa?

¿No era, acaso, completamente descabellado que, estando yendo por buen camino las investigaciones realizadas por Vela y Pérez en contra del mayor caso de corrupción suscitado en nuestro país (después, claro, de lo del gobierno de Fujimori), y estando siendo reconocidos estos, como lo estaban, por la casi totalidad de la población, al fiscal de la Nación le diera por “premiarlos” retirándolos de los casos que con indiscutible diligencia investigaban?

Por supuesto que las respuestas se caían de maduras. Quien no parecía darse cuenta de ello ni de que su permanencia en el cargo se hacía cada vez más insostenible conforme pasaban las horas era, sin embargo, el principal llamado a advertirlo; pues lejos de dar inmediata marcha atrás en su determinación de retirar a ambos fiscales, al señor Chávarry no se le había ocurrido mejor idea que continuar despotricando en contra de ellos, a pesar del repudio prácticamente unánime que desde que se conoció su decisión comenzó a recibir por parte de la ciudadanía.

Como correspondía, pues hacía rato que el terremoto político había traspasado nuestras fronteras, al presidente Vizcarra, que se hallaba en el Brasil, no le quedó más remedio que adelantar su retorno al país, a efectos de afrontar la crisis desatada por el fiscal de la Nación. La primera acción del Ejecutivo para contrarrestar el problema ha sido, en tal sentido, la de aprobar un proyecto de ley para pedir la declaración en emergencia del Ministerio Público. Dicho proyecto de ley, que ya fue presentado por el mismo presidente al Congreso, deberá ser atendido con la urgencia que amerita el caso. De no ser así, ha señalado el presidente en un pronunciamiento realizado a su retorno al Perú, el Ejecutivo se verá “en la obligación de presentar una cuestión de confianza”.

Por lo pronto, la Internet, que todo lo ve y todo lo sabe, acaba de informarnos que, sea por la presión de la gente o porque alguno de sus jefes se lo ordenó, el señor Chávarry acabó, finalmente, reculando, esto es, restituyendo a Rafael Vela y José Domingo Pérez. Con lo que resulta inevitable que nos preguntemos: ¿Para qué entonces tanta cosa? ¿Quién presionó a Chávarry, a tal punto que lo llevó a hacer lo que estaba visto que no prosperaría? ¿O querrán que creamos quizá que el fiscal de la Nación decidió sacar a Vela y Pérez porque no tenía nada mejor que hacer para despedir el año viejo?

Es evidente que la jugada les salió hasta el culo. La pregunta es: ¿a quién? O, mejor: ¿a quiénes? Porque Chávarry será lo que sea, pero idiota no es, no al extremo de hacerse el harakiri. Alguien tuvo que presionarlo. ¡Qué oscuros favores deberá! Pobre hombre. ¡Con lo que debe doler que uno lo tengan sujetado de los huevos!

Está en manos del presidente Vizcarra (y también, desde luego, de la sociedad civil organizada) el no permitir que las grandes mafias sigan haciendo con nuestro país lo que les dé su puta gana. El 2018 se nos fue dejándonos la sensación de estar perdiendo la batalla en contra de la corrupción. Que este 2019 lo comencemos demostrándoles a toda esta sarta de pendejos que las cosas pueden cambiar, que las cosas van a cambiar.

Publicaciones Relacionadas

Prefecto no participa de ceremonia de izamiento

editorahora

Esta noche presentan zarzuela El Cóndor Pasa

editorahora

Rehabilitarán aula en la I. E. I. Mi Pequeño Mundo de Yanag

adminahora