19.3 C
Huánuco
16 mayo, 2022

“Los niños del Perú” de Carlos Castillo Ríos

Por Iraldia Loyola

Este es un sendero que tiene entre la puerta de ingreso y el camino principal un riachuelo, por el cual en época escolar, todos los niños han de cruzar para llegar a su centro de estudios. Al ingresar, una niña responde a nuestro saludo, en el patio son los niños los que han esperado junto al director para ser partícipes de un hecho histórico.

Hemos llegado junto a Elmer Castillo, Marco Espinoza y Arturo Reyes a la I.E 32080 “Carlos Castillo Ríos” de Quechualoma (Churubamba). La única institución educativa del país que lleva el nombre del “Padre de la Educación Inicial en el Perú”, esta es la primera vez que los niños conocerán en físico el libro del personaje cuyo nombre aparece en una de las paredes de su colegio y del cual sus docentes, les han hablado en pocas oportunidades.

Carlos Castillo Ríos, nació en Huánuco el 18 de junio de 1927. Abogado y doctor en educación, ha sido consultor en temas de cultura y educación para las Naciones Unidas en las agencias de UNICEF, PNUD y la UNESCO. De 1969 a 1972, trabajó en la Reforma Educativa en el gobierno del General Juan Velasco Alvarado, conjuntamente con el escritor Emilio Barrantes, el filósofo y educador Walter Peñaloza, entre otros.

Desde su muerte, ocurrida el 17 de octubre del 2013, poco o nada se había vuelto a hablar de este importante personaje, sus obras quedaron casi olvidadas, desalojadas de los claustros universitarios, los colegios, y empolvada en las pocas librerías en las que aún quedaba un ejemplar.

El último miércoles se presentó en Huánuco la quinta edición de su libro, 47 años después de que apareciera la primera edición de su obra cumbre “Los niños del Perú: clases sociales, ideología y política”. Carlos Castillo Ríos ha regresado gracias al trabajo en conjunto de Marco Espinoza (investigador de su vida y obra) y su sobrino, Elmer Castillo Díaz, con el apoyo de los hijos del autor, Álvaro, Susana, Fernando y amigos.

“El autor centra su trabajo en temas tan fundamentales como la economía, sociedad, cultura y política. Hace un llamado a los maestros a que conozcan primero la realidad para poder llevar a cabo un proceso de enseñanza y aprendizaje que sea realmente efectivo, que no se quede solamente en formas como algunas técnicas o métodos educativos traídos desde el extranjero.  El primer paso que debemos realizar los maestros, padres de familia y estudiantes, es hacer un diagnóstico, conocer la problemática de la comunidad donde se desarrollaba ese proceso educativo. Por esa razón es que el libro cobra mucha importancia en estos años”, ha manifestado David Acevedo en la presentación del libro.

Por otro lado, Víctor Domínguez, quien fue alumno y amigo del autor, ha mencionado que la primera preocupación de Carlos Castillo fue el problema del niño y frente a esta situación, plantea en su libro erradicar la irracionalidad de la población social que impune y ciegamente envilece y atrofia a los niños.

“No hemos mejorado en nada, nosotros mismos estamos atrofiándonos, con ese equipito móvil que a todos nos acompaña. Pregunto ¿Se está haciendo algún tipo de investigación en torno al niño de parte de las universidades? No, pero siguen formando docentes de educación inicial, solo con teorías captadas y recogidas desde el exterior. Finalmente, ¿Qué dirán los niños? Hablamos delante de los niños sobre estos temas, nunca lo hacemos”, ha dicho Victor Domínguez investigador y escritor..

“Decía Carlos Castillo, ‘tanto abandono a los niños, con tanta política malsana indiferente a las necesidades del pueblo, ya no se forman los niños, se deforman’. Y hoy tenemos cursos teóricos frente a la pobreza. Hay que decirle al niño, este es el Perú, no el Perú del otro. Para los niños, amigos, sigue habiendo la república de los españoles e indios en este Perú del bicentenario”, ha finalizado en su discurso el investigador y escritor.

Elmer Castillo, su sobrino, ha regresado a Huánuco después de mucho tiempo para traernos no solo el libro, sino también las historias que vivió junto a su tío.” El querer mejorar la vida de los niños del Perú, tomando el ejemplo de la educación China, le valió el odio de sus adversarios que ocupaban el poder; los cuales ordenaron a los agentes de la policía científica, tenerlo vigilado. Sus ideas son peligrosas decían”, contó en el prólogo del libro.

De esta manera, a través de su monumental obra, ha regresado Carlos Castillo Ríos a la tierra que lo vio nacer y al lugar donde alguna vez soñó volver para pasar sus últimos días de vida. 

Publicaciones Relacionadas

Poetas rindieron homenaje a las madres

editorahora

Destacados músicos revaloran obras de Daniel Alomía Robles

editorahora

Guitarrista huanuqueño participó en importante festival

editorahora

Homenaje en vida a Samuel Cárdich

editorahora

“Abril” de Liam de la Matta

editorahora

Conversatorio internacional sobre la Revolución 1812

editorahora