21 C
Huánuco
27 septiembre, 2020
Actualidad Opinión

LOS RECURSOS NATURALES

Andrés J. Santamaría Hidalgo

Son recursos naturales aquellas riquezas que nos prodiga la madre naturaleza y que coadyuvan a favor de los seres vivos, por ejemplo el oxígeno, el agua, el calor solar, los minerales, etc. Cuando el hombre los modifica o adecúa para su beneficio de supervivencia o para su economía dejan de ser naturales y pasan a ser culturales. No hay necesidad de entrar en mayores detalles para comprender su importancia, pero a la vez su problemática, pues despierta pasiones que muchas veces van más allá de su simple utilización provechosa, para convertirse en recursos que avivan la ambición de la gente, de los pueblos, de los gobiernos y sobre todo de los corruptos. Tan es así que una región o un país rico en recursos naturales, puede ser tan pobre como el que no tiene nada. Ejemplo tenemos de sobra en nuestra cercana Cerro de Pasco que siendo uno de los más ricos en recursos minerales sigue siendo una región tan pobre como hace decenas de años.

En este caso la minería que viene a ser una actividad comercial cultural al igual que la agricultura, la industria, etc. resulta ser en el Perú una maldición en lugar de una solución. No decimos que estemos en contra, sino que a través de la historia, los diferentes gobiernos no han aplicado el correcto sistema de explotación, de tal manera que no afecte el ecosistema, que favorezca a los pueblos y su gente de manera justa en paridad con las utilidades que le reportan al estado y a las empresas explotadoras.

Estaba leyendo en las redes sociales un interesante comentario que hace un amigo, en el cual plantea que para evitar estas protestas anti mineras bastaría con que las comunidades sean incorporadas como accionistas socias con un 10 a 15% de participación en las utilidades. Es una buena idea, pero habría que interpretar la Constitución, pues según ella, las comunidades campesinas que son propietarias de los terrenos, no lo son del subsuelo, sino lo es el Estado, o sea el subsuelo es de todos los peruanos que lo administra el Gobierno de turno. Pero lo hace mal, y de ahí surgen otros grandes males, peores aun. Para graficar la idea de manera simple imaginemos que usted tiene un fundo de cinco hectáreas dedicado a la actividad agrícola y un día haciendo un pozo para extraer agua, encuentra petróleo. Usted no puede explotar de manera privada tal yacimiento sino con la participación del Estado que le grava con impuestos e inclusive lo puede confiscar y pagarle solo por las cinco hectáreas de suelo superficial que posee. Lo mismo sucede si encuentra oro, plata, cobre, etc. Así es no solo en Perú, sino en toda América Latina, pero no en los EE.UU donde el propietario es dueño de todo, aires suelo y subsuelo.  

¿Habría que cambiar la Constitución?  Bueno, ello es motivo de un arduo debate que no creo sea sencillo, mientras tanto hay que encontrar un punto intermedio como el que señale antes o con una mejor distribución de los ingresos, por ejemplo: un tercio para el propietario de la superficie, un tercio para el Estado, inclusive considerando los sectores beneficiarios como salud, educación, agricultura, transporte, etc. con proyectos pre establecidos y el tercio restante para la empresa concesionaria.