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14 agosto, 2020
Opinión

Luis Pajuelo Frías, amigo y maestro

Escrito por Jorge Luis Meza Andamayo

 

Conmovido por la partida de Lucho, comparto una mirada breve del amigo y maestro que conocí.
Lucho fue Medalla de Oro de su promoción en la Universidad Enrique Guzmán y Valle La Cantuta. Maestro y director en Conaica, Huancavelica, lideró la huelga del Sutep en 1972. Luego en el Instituto Pedagógico de Huancavelica, donde conoció a Blanca Valdez, su compañera. Tuvo un breve periodo en la Universidad Nacional del Centro.

A fines de los setenta ya en Cerro de Pasco en la Undac, como docente de Literatura. Acciones iniciales con estudiantes y sindicatos mineros mostrarán la visión y su compromiso con el desarrollo cultural y la problemática social de Pasco. La gira del teatro Undac con “El tungsteno” de Vallejo fue el punto de partida. Luego, el exitoso I festival Nacional de Teatro en 1980. Él impulsó los clubes de lectura para “ampliar las miradas y fortalecer la sensibilidad”, como solía decir.

En junio de 1979, con varios intelectuales, docentes y dirigentes institucionales, presentó un memorial ante el Gobierno Militar, solicitando la construcción de un Complejo Cultural que compense en algo la destrucción de la entonces Torre del Hospital Carrión. Museo, biblioteca, auditorio, pinacoteca, galería de exposiciones, archivo fotográfico y taller de impresiones. La oposición de algunos debilitó la propuesta.
Su vocación formadora, el diálogo permanente con los jóvenes, el compromiso con toda iniciativa cultural y social fueron su marca que lo identificó, su sentido de vida. Arguedas y Encinas fueron sus referentes.

Labor
El 21 de noviembre de 1981, fundación del Centro de Cultura Popular Labor en Paragsha, Lucho asume el reto como primer director. Las gestiones previas de Willy Zabarburú, el apoyo del Dr. Denis Sulmont y la participación de obreros y estudiantes con inquietud social habían dado su fruto.

Lucho Pajuelo encabezó campañas de donación para la biblioteca de Labor. La sala de lectura fue el espacio de interacción con los gremios mineros, estudiantes escolares, universitarios, intelectuales diversos.
Una fuente de información y conocimiento escolar, laboral, cultural, luego, un reconocido repositorio de estudios de problemáticas regionales y ambientales.

Con el liderazgo de Lucho Pajuelo, Labor impulsó el Fondo Editorial con los títulos: “El problema regional, Hoy”, (Los mineros y campesinos son la esperanza de Pasco: Willy Zabarburú). “Historia del movimiento obrero” por Denis Sulmont. “Pueblo Mártir” del maestro César Pérez Arauco. “La autoeducación obrera” por Isabel Yépes. “Oro y cenizas” de Luis Pajuelo. “La conducta de la Compañía Minera del Cerro de Pasco” de Dora Mayer. “Los Yaros” de Marino Pacheco Sandoval. “Vida y sentimiento minero”, antología de trabajos premiados: escriben Regulo Vilca y Alejandro Padilla, al que seguirán más creaciones que vitalizan la cultura pasqueña.

La grabación del disco “Historia de la Música Minera del Cerro de Pasco”, con el apoyo de Manuel Acosta Ojeda en la realización fue otro hito de Labor. Para Lucho Pajuelo constituía “un punto de iniciación de un inventario más amplio…”. Un sueño frustrado, pendiente aún, como tarea para las nuevas generaciones. “Las carretas ruedan” y “Voces del socavón” por Radio Corporación, nuestra caja de resonancia.

Labor nació en un contexto social donde la subversión y el terrorismo estaban activos. La institución sufrió allanamientos. La detención injusta de Willy Zabarburú, miembro fundador de Labor. Luis Pajuelo también sufrió atentados que dejó secuelas en su familia, pero jamás hubo odio en su corazón.

Derechos Humanos

En circunstancias impredecibles para la seguridad personal de todos, Lucho Pajuelo asumió la presidencia del Comité de Defensa de los Derechos Humanos de Pasco. Un espíritu solidario como el colectivo de voluntarios que lo apoyó.

Universidad y publicaciones

Anheló una universidad comprometida en la proyección social y la investigación articulada con los problemática de Pasco y la construcción de alternativas. El plan “Caminando” y el plan “Carrión” van en ese sentido. Aspiró a la rectoría que le fue negada. Un corto periodo fue director de Educación de Pasco.

1983, “Oro y cenizas”, poemas. La obra cumbre de Lucho narra los procesos de las sociedades mineras, en poesías, los espejos de una ciudad minera. Obra de un gran vate.

1986, la revista “Carrión”, investigaciones de la Undac. En 1989, publicó las plaquetas “Lección pautas y ejemplos para estudiar literatura”. En 1992, “Juglar”, aproximación a los tres toros. En 1996, “Anatomía del sufrimiento”, lectura interpretativa de la muliza “A ti”.

1994, como vicerrector, dirige la grabación del álbum musical “Sentimiento de plata”, antología de la muliza a cargo del Centro Musical Cultural Alma Cerreña, con Fidel Roque en la dirección artística.
Desde 1996, fue el impulsor de la revista de cultura y artes “Estribo de plata”. A partir de 2003 la serie “Ventana abierta”, revista de estudios literarios”. En 2007, “Daniel Alcides Carrión”, Mártir de la Medicina Peruana.

Más allá de las estrellas,
si la partida es una oportunidad para vivir eternamente más allá de las estrellas, sus amigos de siempre como Manuel Acosta Ojeda, César Lévano, Juan Gonzalo Rose, Régulo Vilca, Miguel Reaño, Coqui Huamali, Albino Poma, Carmela Munaretto y otras almas sensibles, seguro lo están esperando.

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