16.3 C
Huánuco
14 junio, 2021

Mototaxistas, un mal necesario

El presidente de la Cámara de Comercio, Roberto Refulio Huaccho, ha solicitado a la Municipalidad de Huánuco que ya no otorgue más permisos de circulación a los mototaxistas, debido a la gran saturación en la que se encuentra el parque automotor en Huánuco. Este tema tan delicado ya ha sido tocado en innumerables veces en este diario.
Si bien es cierto que los trimóviles fueron hace diez años una importante alternativa de solución para el transporte público para cubrir una demanda potencial; sin embargo, en la actualidad, esta “solución” se ha convertido en el peor remedio de la enfermedad. La alguna vez romántica y apacible ciudad de Huánuco, ahora se ve invadida de miles de vehículos de transporte público, especialmente, trimóviles, los cuales parecen haber institucionalizado su bajo nivel cultural, su falta de respeto, su desconocimiento de las reglas tránsito, y su poca consideración tanto para otros transportistas como para el peatón mismo, del cual, ellos dependen.
El problema se acrecienta debido a que la Municipalidad Provincial no tiene una cifra exacta de la cantidad vehículos existentes en circulación, sean formales o informales, y esto, porque los mismos sindicatos, que son formados por empresas de trimóviles, irresponsablemente dicen desconocer las cifras, lo cual es una excusa inaceptable. Entendemos que todos necesitamos trabajar, pero debemos dejar de hacerlo a la criolla o informalmente, y, para los que ya están trabajando, pues háganlo bien, sin violar las reglas de tránsito y respetando a los peatones.
La solución está en que nuestro alcalde ponga mano dura con el apoyo de la PNP, Prefectura, Ministerio Público y toda autoridad comprometida en el ordenamiento de la ciudad.

Publicaciones Relacionadas

editorial. Sello Safe travels

editorahora

Editorial. Sigue asesinando

editorahora

Editorial. Voltear la página

editorahora

Editorial. Respetar la democracia

editorahora

Editorial. Resultados no aptos para cardíacos

editorahora

Editorial. El pueblo cumplió

editorahora