El número uno del mundo tuvo que trabajar a tope para derrotar al estadounidense y avanzar a la tercera ronda.
En teoría las primeras rondas para un preclasificado no deberían causar mayores problemas. Son los partidos para ajustar las armas e ir mirando sensaciones para lo que viene más adelante. Claro, no siempre suele ser así y a veces los mejores tienen que trabajar a tope para seguir avanzando. Le pasó este miércoles a Nova Djokovic, campeón defensor del Abierto de Australia.
El serbio, número uno del mundo, necesitó exigirse a fondo para superar al estadounidense Frances Tiafoe en cuatro sets en un duelo intenso y con mucha intensidad. Djokovic, que terminó aprovechando las oportunidades, cantó victoria con parciales de 6-3 6-7 (3-7) 7-6 (7-2) 6-3.
Tiafoe llevó al límite a primer favorito del torneo al quedarse con el primer capítulo a pesar de las molestias físicas que tuvo. De hecho, la ilusión de ganarle a Nole estuvo latente por dos parciales más, pero se fue diluyendo con la efectividad del serbio en los puntos clave.
Djokovic, que busca su novena corona en Melbourne, y que solo había perdido en la segunda ronda de Australia en una ocasión (2017), varió las alturas, jugó más profundo y de a poco sacó provecho de eso.
Ya en el cuarto set, con Tiafoe desgastado por el clima y por el esfuerzo hecho, todo fue un proceso de rutina para el mejor del mundo que luego de tres horas y 30 minutos cantó victoria.
Ahora, en tercera ronda, Novak se medirá con otro estadounidense, Taylor Fritz, quien dejó en el camino a su compatriota Reilly Opelka.
En cuanto a otros preclasificados, Dominc Thiem tuvo un día tranquilo en la oficina y venció al alemán Dominik Koepfer con parciales de 6-4, 6-2 y 6-0. Ya en uno de los partidos más emocionantes, el húngaro Marton Fucsovics derrotó al suizo Stanislas Wawrinka tras cuatro horas de partido y con marcador de 7-5, 6-1, 4-6, 2-6, y 7-6 (11).




