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Huánuco
21 septiembre, 2020
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Opinión

Setiembre negro

Escrito por: Por Denesy Palacios Jimenez

A nivel Internacional, el 11 de setiembre se recuerda el atentado contra las llamadas torres gemelas, que causa muchas víctimas, y golpea seriamente la seguridad de los Estados Unidos.

En el Perú, el 12 de setiembre del 2020 se han cumplido 28 años de la captura del cabecilla de SL Abimael Guzmán, conocida como la “captura del Siglo” por el GEIN; esto nos lleva a colación la necesidad de tener memoria histórica, para no repetir los hechos violentas que enlutaron a miles de familia en el escenario nacional, y donde Huánuco al igual que Ayacucho, quien sabe libraron la peor parte.

Es importante conocer esta realidad, ocurrida con mayor intensidad entre los años 1980 al 2000, donde el poder ideológico de los grupos subversivos estaba en su máximo apogeo, causando zozobra y violando los derechos humanos, y, más aun impartiendo proselitismo dentro de las universidades.

Una de ellas fue nuestra casa valdizana, donde varios de sus miembros integrantes de esta comunidad universitaria se veían entre dos fuegos, el que propugnaba SL y el grupo Emerretista, y el que provenía de las esferas del Estado, en su afán de combatir a los grupos subversivos. En la Casa valdizana, hemos perdido a profesores, alumnos y administrativos, desconociéndose hasta hora, los que causaron dichas muertes, porque se ha preferido voltear la página, antes que hacer una investigación exhaustiva. Como muestra de lo vivido, las autoridades de aquella época, tuvieron que emitir Resoluciones, sancionando administrativamente a un grupo de docentes, que luego se vieron beneficiados, con el retorno a nuestra universidad gracias al gobierno fujimorista. Siendo hasta la actualidad una de las universidades donde se puede observar este tipo de alianzas, para el control del poder y tener el gobierno, es decir son muchas las secuelas que venimos arrastrando desde aquella época, como: el insulto de soplón, a aquellos que no comulgaban con este tipo de acciones sanguinarias; la pérdida de valores, el fin justifica los medios, o para eso somos gobierno para hacer lo que queramos, y privilegiar a los que orquestadamente contribuyen con este tipo de acciones, o en cómplice silencian todo lo nefasto que se ha vivido. Pues quienes rechazamos estos comportamientos, que al final no son ideologías sino desviaciones sociales, aún vivimos el acoso político, manifestado en el hecho de ningunear sus aportes, no considerarlos en las comisiones de acuerdo a su antigüedad, categoría y especialidad; dar la carga académica que se les antoja, sin considerar -por supuesto la meritocracia que propugna la Ley universitaria-, las evaluaciones de docentes para ascenso o ratificación se manejan al antojo, con tablas y jurados hechos a su medida, no se les otorga cursos en la Escuela de postgrado, porque eso debe ser para generar ingresos extras a los allegados al grupo de poder, así como los exámenes de admisión, cursos de segunda especialización etc., etc.

El alto Huallaga, fue la región que tuvo la mayor cantidad de arrepentidos,  y ”premiados” algunos de ellos, por el régimen fujimorista, como refugiados políticos en el extranjero, cuando al arrepentirse daban nombres no de senderistas, sino de colegas y personas inocentes que rechazaban esta ideología sanguinaria.

Decimos que se ha preferido voltear la página, porque el único monumento sin acabar que existe en esta casa superior de estudios, es el de un docente, que fue ejecutado en pleno salón de clase, al parecer por un grupo paramilitar. Fue una promoción  de alumnos que le puso su nombre, entre ellos hicieron actividades para edificarlo, hasta donde alcanzaron sus recursos, después tenemos una placa colocada por CMAN, como reparación simbólica a las víctimas de esta insania, lo podemos apreciar en uno de los corredores que conduce al Comedor universitario.

Para colmo el infantilismo de querer vacar al actual presidente de la República, pese a que no tiene interés de continuismo en el cargo, con audios de lo más ridículos.

Este refrescar de memoria es para que nunca más sucedan estos hechos, porque el que no conoce su pasado, puede cometer el error de volverlo hacer.