Las pérdidas agrícolas provocadas por el desborde del río Monzón y las granizadas registradas en el distrito de Ambo volvieron a evidenciar la vulnerabilidad productiva de decenas de familias rurales en Huánuco. Equipos técnicos de la Dirección Regional de Agricultura inspeccionaron parcelas afectadas para determinar el nivel de daños y evaluar la eventual activación del Seguro Agrario Catastrófico, mecanismo estatal destinado a compensar pérdidas ocasionadas por eventos climáticos extremos.
La Dirección Regional de Agricultura de Huánuco informó que las verificaciones se concentraron en el sector Manchuria, donde el incremento del caudal del río Monzón inundó terrenos agrícolas ubicados cerca del cauce. Según la entidad regional, especialistas recorrieron parcelas de cultivo para medir el grado de afectación y recopilar información técnica que permita cuantificar el impacto del fenómeno.
De acuerdo con la misma institución, las evaluaciones se realizaron junto a representantes del Seguro Agrario Catastrófico, quienes participaron en la constatación directa de los daños registrados en los cultivos instalados en la zona. La información recogida permitirá iniciar los procedimientos administrativos que habilitan a los productores acceder a compensaciones previstas por este sistema de cobertura agrícola.
La Dirección Regional de Agricultura también señaló que los especialistas revisaron avisos de siniestro en los sectores estadísticos de Chaucha y Salapampa, ambos ubicados en el distrito de Ambo. En esas localidades se registraron granizadas acompañadas de lluvias intensas durante los últimos días, fenómeno que impactó directamente en parcelas destinadas a la producción agrícola familiar.
Según precisó la entidad regional, las inspecciones confirmaron daños en cultivos de maíz amiláceo, papa nativa, arveja y habas, cuatro productos que sostienen la economía doméstica de numerosas comunidades altoandinas. Para varios productores, estos cultivos representan la principal fuente de ingresos del año agrícola y el sustento alimentario de sus hogares.
Los pobladores del caserío de Shianca, en el centro poblado Tazo Grande del distrito de Monzón, advirtieron que el riesgo no proviene solo del clima, sino también de la falta de infraestructura básica. Según indicaron los propios moradores, los habitantes deben cruzar el río mediante improvisadas estructuras de madera para trasladarse entre ambos lados de la comunidad.
De acuerdo con los vecinos de Shianca, un agricultor estuvo recientemente a punto de sufrir un accidente al intentar cruzar el cauce apoyándose en dos palos colocados como pasarela. Ante esa situación, los pobladores iniciaron una faena comunal para trasladar troncos más gruesos que permitan improvisar un paso más estable mientras continúan gestionando apoyo de las autoridades.
Los habitantes del sector señalaron que cerca del 50% de la producción de café de la comunidad se encuentra al otro lado del río, lo que obliga a decenas de agricultores a cruzar diariamente para trabajar en sus parcelas. Mientras las autoridades regionales consolidan los reportes de daños agrícolas y evalúan la activación del seguro, la situación expuesta por los pobladores plantea una interrogante mayor: cuánto tiempo más seguirán dependiendo de puentes improvisados comunidades que sostienen buena parte de la economía agrícola local.










