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21 octubre, 2021

Abimael Guzmán: qué es el maoísmo, la ideología en la que se inspiró y por la que desencadenó una guerra sangrienta

Escrito por:  Pierina Pighi Bel

La madrugada del 17 de mayo de 1980, cinco jóvenes encapuchados entraron a un local electoral de Chuschi, una pequeña ciudad de Ayacucho, en la sierra sur de Perú, y quemaron las ánforas preparadas para los comicios presidenciales del día siguiente.

El incidente, pequeño en apariencia, casi no recibió atención mediática. Pero ahora se recuerda todos los años como el primero de miles de atentados y asesinatos que cometió Sendero Luminoso (SL), cuyo líder y fundador Abimael Guzmán falleció este sábado, durante la guerra que desató contra el Estado en Perú.

Según algunos cálculos, el conflicto dejó 69.000 muertos y desaparecidos y fue el más largo y mortal que ha sufrido el país en su vida republicana.

“El maoísmo era lo más importante para Abimael Guzmán y si lees sus escritos, siempre está hablando de Mao”, dice a BBC Mundo Orin Starn, profesor de la Universidad de Duke, Estados Unidos, y coautor del libro “Sendero Luminoso: amor, locura y revolución en los Andes”.

¿Cómo se arraigó esta ideología en Perú y por qué resultó tan letal?

A fines de los años 50 y comienzos de los 60, la Unión Soviética (URSS), bajo el gobierno de Nikita Kruschev, adoptó la política de la coexistencia pacífica con los países capitalistas y se abrió a la posibilidad de implementar sistemas socialistas de manera pacífica.

Esta postura de la URSS dividió a los movimientos comunistas del mundo y también de Perú.

Por un lado quedaron las agrupaciones que aceptaban los términos pacíficos —prosoviéticos—, y por otro, las que aún reivindicaban la vía armada al socialismo.

“El maoísmo era un fenómeno global en los 60. Era fresco y emocionante y prometía revolución y eso era gran parte de su atractivo para los jóvenes, que no estaban interesados en el comunismo soviético anticuado, que se percibía como el establishment”, cuenta Starn.

“En la romantización internacional de Mao, la gente o no sabía o ignoraba las atrocidades que su gobierno cometía”, agrega, y aclara que en Perú el maoísmo tampoco “estaba realmente asociado con el terror hasta que empezó el conflicto en 1980”.

“Perú fue el único país en América Latina donde la escisión maoísta fue importante”, detalla el informe final sobre el conflicto armado de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR) de Perú.

El bando peruano prochino también se subdividió en grupos más pequeños, pero no todos tomaron las armas. ¿Por qué Sendero Luminoso sí siguió este camino sanguinario?

Viajes a China 

Guzmán viajó dos veces a China: en 1965 y luego en 1967, ya en plena Revolución cultural de Mao Tse Tung, una campaña de represión, purgas políticas, exilio, ejecuciones y trabajo forzado para millones de chinos.

El objetivo era eliminar las influencias capitalistas y el “pensamiento burgués”. 

La segunda vez, Guzmán viajó con su esposa, Augusta La Torre, que hasta su muerte, en 1988, fue la número dos de SL.

“Ellos consideraban que en vez de haber sido un desastre, una inmensa tragedia histórica, la Revolución Cultural había sido uno de los momentos estelares de la humanidad”, dice el periodista peruano Gustavo Gorriti, autor del libro “Sendero”, a BBC Mundo.

Países “semifeudales”

Uno de los dogmas principales que SL tomó del maoísmo fue que en los “países semifeudales” o del llamado “tercer mundo” —que era como calificaban a Perú— el poder debía tomarse a través de una “guerra popular prolongada del campo a la ciudad”, detalla la CVR.

SL creía que Perú y China eran países semifeudales porque “había un poco de capitalismo, pero la mayoría vivía en el campo, en haciendas atrasadas”, dice Antonio Zapata, autor del libro “La guerra senderista. Hablan los enemigos”, a BBC Mundo.

Esta “revolución” o vía armada implicaba, obviamente, violencia, lo que fue “como una caja de Pandora”, añade, debido a que “la violencia se desbordó completamente” en el país.

A partir del contexto “semifeudal”, el maoísmo consideraba que el campo era el “escenario principal” de la guerra o lucha armada, y las ciudades, un complemento.

” José Carlos Mariátegui (importante pensador y escritor marxista peruano y fundador del Partido Socialista Peruano), tenía la idea de que el problema en Perú era el problema de la tierra, de los campesinos indígenas. El maoísmo resonaba con esa idea”, añade.

Pero estas creencias no fueron las únicas que adoptaron.

“Pensamiento Gonzalo”

Otra característica de la Revolución Cultural de Mao que tomó SL fue el culto a la personalidad, que en el caso peruano recaía en Guzmán.

El cabecilla se hacía llamar “presidente Gonzalo” y su grupo lo consideraba como la “cuarta espada del marxismo” en el mundo, después de Marx, Lenin y Mao, y como el “intérprete más calificado” del presidente chino, dice Gorriti.

SL empezó a llamar a un conjunto de ideas “pensamiento Gonzalo”, que era la interpretación o aplicación que Guzmán hacía del maoísmo a la realidad peruana de los años 60, 70 y 80.

El “pensamiento Gonzalo” simplificó o volvió más violento al maoísmo, por ejemplo, al darle un carácter universal a la guerra popular, que para Mao era válida sólo en países atrasados (semifeudales), dice la CVR.

Pero ¿qué añadió Guzmán al maoísmo? “No mucho”, dice Starn.

Lucha armada

Con todas estas y otras ideas en formación o ya consolidadas, SL inició la lucha armada en 1980, pese a que ya se había acabado la Revolución Cultural, a que MaoTse Tung ya llevaba cuatro años muerto y a que lo había sucedido Deng Xiaoping, que impulsó una serie de reformas de apertura económica en China, alejadas del comunismo de su antecesor.

La policía peruana capturó a la cúpula de SL, incluido Abimael Guzmán, el 12 de septiembre de 1992. El grupo fue condenado por delitos de terrorismo y sus miembros encarcelados.

Casi 30 años después, tras las rejas del centro penal de máxima seguridad de la Base Naval del Callao, murió el “camarada Gonzalo”.

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