17.4 C
Huánuco
27 octubre, 2020
Image default
Actualidad Covid-19

“Tenía mucho miedo de morir por el COVID-19”

Gloria Secada Bruno, paciente en recuperación, narra el drama psicológico del coronavirus

María Auxiliadora Pereira

Gloria Secada Bruno, madre soltera y paciente en recuperación, señala que son muchos los temores que ha tenido que superar; tras ser diagnosticada el pasado mes de junio con COVID-19.

“Me ha afectado bastante, me he deprimido mucho, llegué a pensar que no salía viva de esto. Gracias a los médicos y a la doctora Delia Chamorro he logrado superar esta terrible enfermedad”, manifestó.

Secada afirma que el diagnóstico vino justo luego de que su única hija retomara sus responsabilidades laborales en otra provincia.

“Mi hija se fue porque tenía que trabajar. Ahí me empezaron los dolores en la espalda y mi respiración comenzó a fallar, en ese momento me aferraba a la vida; le pedía a Dios que me dejara seguir viviendo”, añadió. 

Para esta sobreviviente del coronavirus, uno de sus mayores temores era no poder volver a ver a su hija.

“Ayúdame Dios mío quiero levantarme de esta cama, ¿Qué va ser de mi hija?”. Eran parte de los pensamientos constantes de Secada.

“Suena como una historia de terror ¿no es cierto?, pero me pasó, lo viví y ahora puedo contarlo. Es muy duro pasar por esto sola, todos pensamos que es algo que nunca nos ocurrirá; llega el momento y no sabemos cómo enfrentar”, señaló.

 Así como Secada, más de 30 mil infectados de COVID-19 en la región se enfrentan a diferentes problemas psicológicos; con el miedo a recaer con los síntomas.

Más del 90 % ha sido afectado emocionalmente por esta pandemia

Delia Chamorro, decana del Colegio de Psicólogos de Huánuco, señaló que los efectos psicológicos más habituales son la ansiedad; como también, la depresión, los síntomas de estrés, el insomnio, la percepción de soledad y el trastorno de estrés postraumático.

“Con el confinamiento se han podido visualizar la agresividad y la depresión. En realidad, han sido muchos los estados emocionales que se han podido identificar en la población; esto, a lo largo de la pandemia”, acotó.

Temores ante el COVID-19

Chamorro recordó que, con la llegada de los primeros casos COVID-19, se observó en la población angustia y miedo a contagiarse.

“Cuando llegaron los primeros casos vimos la angustia, el miedo de contagiarse en la misma población; había mucho temor de salir a la calle. Sin embargo, luego perdieron ese temor y salieron a retomar sus actividades y la gran mayoría se infectó”, aseguró.

Temores de infección, frustración, aburrimiento, información inadecuada, pérdidas financieras o estigmas, son algunos de los efectos colaterales derivados del encierro.

Asimismo, Chamorro resaltó que otra parte de la población ha optado por ignorar la situación.

“Muchas personas a causa de los temores han reaccionado con rebeldía y desafíos. Esto es un tema de comportamientos que tienen que ser modificados”, añadió.

Este tipo de aptitudes más adelante tendrán que ser evaluadas y tomar acciones concretas; fortalecer el nivel de conciencia de la población.

Efectos psicológicos en niños

Según Chamorro los diversos cambios de humores de los padres pueden afectar la conducta de los niños. En este sentido, destacó que entre los cambios que se pueden apreciar en este periodo de aislamiento son los siguientes:

– Un mayor número de rabietas y desobediencia. No hacer lo que se les pide e incluso responder de mala forma.

– La falta de su rutina habitual puede dar lugar a cambios de humor y aumentar las peleas entre los hermanos.

– Debido a la cantidad de información que estamos recibiendo constantemente, la preocupación de los padres; también el cambio total de su “rutina habitual” puede verse reflejado en los peques en alteraciones de sueño. Que aumenten los miedos y las pesadillas.

 Asimismo, señaló la mejor manera de ayudar a los niños a superar los efectos del confinamiento es conversar con ellos; sobre la situación sin alarmarlos o preocuparlos.

Por otra parte, destacó que el mejor consejo para sobrellevar estos tiempos caóticos es mantenerse en el presente, hacer meditación; asimismo, ejercicio y reuniones con amigos y seres queridos por aplicaciones en línea para aliviar la ansiedad.

Recomendaciones

– Identificar los pensamientos que puedan generar malestar. Pensar constantemente en lo mismo puede hacer que aparezcan o se acentúan síntomas que incrementan el malestar emocional.

– Identificar emociones y aceptarlas. Es normal que en este momento sienta rabia, tristeza, alegría, impotencia, que esté más sensible. Las emociones ahora pueden parecerse a una montaña rusa.

– Cuidar la alimentación: no comer más de la cuenta, intentar mantener una dieta variada y equilibrada donde esté presente la vitamina C; totalmente necesaria para mantener el sistema inmune en las mejores condiciones. Beber mucha agua, es muy importante hidratarse correctamente e intentar mantener un horario de comidas.

– Dosificar la información: evitar la sobrecarga de información. El hecho de estar permanentemente conectados puede aumentar un nerviosismo innecesario. Priorizar fuentes oficiales y no dejarse atrapar por noticias negativas y catastrofistas.

– Evitar hablar constantemente del coronavirus: llevar a cabo los hábitos de higiene y prevención recomendados, lavado de manos; igualmente, mantener distancia de seguridad.

– Cuidar de la salud: seguir las medidas de prevención y atender la salud psicológica. Para ello es importante mantener la mente activa, bailar, cantar, reír. El hecho de reírse genera endorfinas, sube el estado de ánimo y aumenta las defensas.

Temores ante el COVID-19

Efectos a nivel mundial

En la última encuesta realizada por Global Advisor a casi 14 mil personas de 15 países, hay resultados interesantes. El 43 % de los encuestados dijo estar impaciente por volver a la vida normal. Otro tercio (34 %) mostró temores y están preocupados por su salud; mientras que el 15 % manifestó sentirse solo y el 12 % enojado por las restricciones a su libertad.

Al mismo tiempo, sin embargo, más de la mitad (55 %) se preocupa por los que son vulnerables o débiles; mientras que poco menos de un tercio (31 %), se siente feliz de pasar tiempo con su familia. Otro, de cada cinco (22 %) se inspira en la forma en que las personas se están adaptando.

Esta mezcla de emociones podría reflejar lo aisladas que están realmente las personas. Según los expertos, dicen que cuanto más estricto y duradero sea el aislamiento, más graves son los impactos psicológicos.

El aislamiento lleva a la gente a desear la interacción social; no conseguirla puede llevar a la desconfianza y al cinismo. Así lo dijo Greg Gwiasda, vicepresidente del Centro de Ciencias del Comportamiento de Ipsos en los EE.UU.

“Creo que un efecto enorme con el que la gente está lidiando es la pérdida de control. Todas las cosas que antes controlábamos sin pensar, ahora nos damos cuenta que están limitadas”, dijo Gwiasda.

Solo en Estados Unidos, el virus ha afectado la salud mental de la mitad de la población; según encuesta de Kaiser Family Foundation.

“La gente está experimentando niveles muy altos de ansiedad”, dice Sonya Lott, psicóloga de Filadelfia, especializada en tratar duelos.

Es justamente lo que cree que está viviendo el mundo. Los expertos dicen que no hay una forma correcta o incorrecta de enfrentarse al auto aislamiento. Pero una de las cosas más importantes que podemos hacer por uno mismo es crear o mantener una rutina diaria; esto permite interacciones, para que el aislamiento social no se convierta en su hábito predeterminado.

Lea también:

Atención padres ¿Cómo apoyar a nuestros hijos a lidiar con la ansiedad, estrés e incertidumbre durante el coronavirus?