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24 octubre, 2020
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Actualidad Covid-19 Local / Regional Nacional

Violencia familiar en hogares durante cuarentena: causas, consecuencias y ¿cómo prevenir?

En tiempos de confinamiento, los casos de violencia familiar aumentan, durante esta pandemia muchos países han visto cómo se han disparado los casos de ataques contra mujeres y niños en el ámbito doméstico.

ONU Mujeres señala que si bien el hogar es el lugar más seguro para evitar el contagio y la propagación del COVID-19, no lo es para las mujeres que conviven con un agresor.

Según estimaciones de la ONU, si el confinamiento continúa, en los próximos seis meses se producirán 31 millones de casos de violencia doméstica e intrafamiliar en el mundo.

En el caso del Perú, según el Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público, el 60% de feminicidios ocurren en el hogar.

Los servicios de ayuda y atención especializada siguen funcionando aún en cuarentena. Se cuenta con líneas gratuitas como la Línea 100 donde se puede llamar desde cualquier teléfono fijo, celular o público.

Según cifras aportadas por el Ministerio de la Mujer y poblaciones Vulnerables, durante la emergencia sanitaria se habían reportado más de 113 000 casos de violencia familiar.

Nuevos centros emergencia mujer

Entre las medidas adoptadas por el gobierno peruano está la implementación de 20 nuevos centros de emergencia Mujer, que se sumarán a los 416 ya existentes en el país.

Para el año 2021 el presupuesto destinado a erradicar la violencia contra la mujer asciende a S/ 691 millones, lo que significa un incremento del 41 % respecto al año anterior.

¿Pero qué tan efectivas son las medidas de prevención y atención?

Los gobiernos y diversas organizaciones de la sociedad civil han desplegado campañas de prevención y canales de atención, disponibles por redes sociales y llamadas telefónicas. Sin embargo, el acceso a Internet es limitado y el tiempo a solas para realizar una denuncia es muy limitado o nulo.

Surge, entonces, la pregunta si estas acciones son realmente efectivas.

Aún con acceso a la conectividad, un computador o un teléfono celular, es complicado para las víctimas denunciar maltrato.

Generalmente, esperan que sus agresores salgan del hogar para comunicarse con centros de ayuda y contención, lo cual en cuarentena es poco posible. Recordemos que las víctimas de violencia no tienen control sobre sus dispositivos de comunicación, pues muchas veces tienen vigilancia mientras reciben llamadas

Las iniciativas del gobierno y las organizaciones civiles son adecuadas para quienes tengan acceso y disponibilidad de utilizarlas. Sin embargo, estas soluciones no abarcan a toda la población y dejan desprotegidas a muchas víctimas de violencia intrafamiliar.

Existen familiares que conocen sobre episodios de violencia, pero callan, porque “los trapos sucios se lavan en casa”. Los vecinos también escuchan actos violentos y no dicen nada, porque no quieren “involucrarse en asuntos ajenos”.

De igual forma, hay profesionales de la salud, funcionarios públicos, operadores de justicia, policías que conocen de casos, pero culpan a la víctima o se hacen de la vista gorda.

Se necesita, por lo tanto, adoptar un enfoque más cercano a la realidad que promueva campañas y políticas públicas más efectivas.

Factores desencadenantes de la violencia

  • Dificultades de comunicación en familia.
  • Consumo de licor y/o sustancias psicoactivas por parte de algún miembro del núcleo familiar.
  • Dificultades en la relación de pareja; infidelidad, dependencia económica y/o emocional de la pareja.
  • Experiencias traumáticas vividas por alguno de los miembros del núcleo familiar.
  • Dificultades económicas, de salud física y/o psicológica de algún miembro del núcleo familiar.

Mejor convivencia, menos conflictos

Existen acciones que se pueden implementar para favorecer la convivencia con perspectiva de género y lograr una relación menos conflictiva:  

  • La conciliación, que favorece una mejor relación entre el trabajo a distancia, las labores domésticas, los cuidados, la vida personal y la familiar.
  • La corresponsabilidad, que implica el reparto equilibrado de los quehaceres domésticos; el cuidado de los hijos, los adultos mayores o personas enfermas y mascotas; y una distribución equitativa del tiempo que hombres y mujeres emplean en estas labores.
  • Mantener un espacio para la comunicación, en el que se considere hablar de lo que se siente y piensa, entre la pareja.
  • Desarrolle y practique respuestas sensibles, lo que le proveerá de una mayor tolerancia en situaciones más estresantes; en la crianza, deténgase diariamente a mirar y entender diferentes reacciones, gestos, miradas en su hijo/a.

¿A dónde acudir si somos víctimas de violencia o somos testigos de uno?

  • Ministerio de la Mujer

 Línea 100/ chat 100/ 1810 /central telefónica: ( 511) 626 1600

  • Policía Nacional del Perú

Línea gratuita para emergencias 105

  • Defensoría del Pueblo

Línea gratuita 0800 15170/central telefónica:(01) 311 0300

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